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Los cambios en el círculo cercano de Cerati a 3 años de su accidente

Autor: admin_copesa / 12 mayo, 2013

 

Ocurre muy seguido: en los pasillos del primer piso de la clínica Alcla se escuchan melodías que rompen la monotonía hospitalaria. Provienen de la habitación donde, desde el 24 de octubre de 2010, está internado Gustavo Cerati. Casi a modo de tratamiento, los músicos que lo visitan tocan con la intención de estimularlo y comunicarse con él. Nadie en la clínica se queja, porque no se trata de ruidos molestos, sino del sonido de la esperanza. Todos anhelan el milagro: que, a tres años del ACV que lo dejó en coma, Cerati abra los ojos.

 

Entre los visitantes que pueden franquear la puerta codificada de la habitación están varios integrantes de la banda que lo acompañó en su etapa solista, y algunas caras más conocidas para el gran público: Leo García, Fabiana Cantilo, Ricardo Mollo. El guitarrista de Sumo y Divididos llevó a Merlín, el bebé que tuvo hace un año con la actriz Natalia Oreiro, y contó que “a Gustavo le subieron las pulsaciones”. En cambio, no se ve a Zeta Bosio y Charly Alberti, sus ex compañeros de Soda Stereo. El jueves, en una entrevista televisiva, el baterista contó: “Es muy duro. Lloriqueo todas las semanas por este tema. Los que lo visitan más seguido cuentan que notan algunas reacciones, pero realmente no sabemos dónde está Gustavo. Pienso en eso y me angustio mucho”. Además, reveló que luego del regreso de 2007, Soda Stereo planeaba juntarse cada cinco años.

 

La familia sigue firme en la clínica: Lilian Clark, la mamá de Gustavo; Laura y Estela, las hermanas; Benito y Lisa, los hijos; y Dora, la tía, van a diario. El dolor recrudece por estos días, cuando está por cumplirse el tercer aniversario del silencio de Gustavo. Por eso Lilian, que siempre fue la más predispuesta a hablar con la prensa, se excusó ante el requerimiento de La Tercera. “Pero prefiero no hablar: van a ser tres años de esto y es durísimo. Seguramente habrá un parte médico el día del aniversario. Lo que puedo decir es que Gustavo está estable, muestra algunas pequeñas reacciones y sigue recibiendo todos los cuidados para que, si Dios quiere, salga de esta situación”. (Lee la nota completa en La Tercera).