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Glamorama
Paty Maldonado entregó un potente testimonio tras salir de la operación a la que se sometió para bajar sus 108 kilos. IMAGENES TOMADAS DE PANTALLA / CHILEVISION

Fuertes palabras de Paty Maldonado recién operada para bajar sus 108 kilos

Autor: Andrés Cantuarias / 15 enero, 2016

Paty Maldonado quiere entregar un testimonio. Que lo que le ha pasado a ella sirva para todas las personas que viven el problema del sobrepeso y sienten que no hay salida.

El rostro de Mega se operó el miércoles. Le pusieron un balón gástrico para ayudarla a bajar sus 108 kilos –MIRE AQUÍ LOS DETALLES DEL PROCEDIMIENTO AL QUE SE SOMETIÓ LA CANTANTE-. Todo resultó bien. Y tras salir del pabellón dio un potente discurso a través del programa SQP –VEA ACA EL VIDEO-, esperando llegar a quienes tienen su mismo problema:

“En cinco días sigo con la misma dieta que con la que entré. Por lo tanto, si bajé cinco kilos en cuatro días, yo me imagino que voy a bajar otros cinco kilos en los otros cuatro días, y posteriormente que pasen los días.

“Si yo pudiera decirle a la gente joven que se toman las anfetaminas por kilos como me las tomé yo, este es el resultado. Tomé por 30 años el Dietilpropión, que es un veneno en el mundo, que creo que ahora está prohibido.

“Y ya tomar 90 milígramos por cápsula, y yo tomaba en desayuno, almuerzo, once y comida, cuatro cápsulas diarias. En esos años no alcanzaba a pesar 60 kilos. Pesaba 55 kilos. Subía un gramo y me tomaba seis pastillas. Hasta los 50 años me mantuve con 70 kilos. A los 50 años dije ‘ya, chao, me cabrié’. Y ahí me fui a la…

“El deporte no estaba tan implementado como hoy día en la época mía. El deporte estaba en el gimnasio, en el colegio. Se hacía gimnasia en el colegio, yo lo recuerdo, pero posteriormente no era una cuestión como hoy día, como una actividad más que tienes en el día. Tú vas a trabajar y a hacer deporte, es como paralelo.

“Vengo de una generación de una mamá en que tenías que comerte todo y pobre que dejaras una gota de arroz. Esa información se la entregué también a mis hijos. Yo tuve que operar a mi hija a los catorce años, hacerle una manga porque pesaba 126 kilos y era un sufrimiento para ella. Catorce años tenía cuando la operé, y soy feliz de haber tomado la determinación.

“Tal vez, si hubiese existido otra cosa, no le hubiera hecho la manga porque es invasora, digamos, pero había que hacerlo y hoy día mi hija es una niña feliz. Pero eso depende de nosotros, de las mamás, que nosotros tengamos cuidado con la alimentación de los cabros. Yo tuve mucha culpa con que mi hija fuera gorda y, tal vez, mis padres sin querer también tuvieron la culpa de que tuviera estos genes así gorditos. Pero ahora yo tengo que tomar mi determinación por mi sola.

“(La obesidad debe estar en Plan Auge) Absolutamente. Piensa tú que en las poblaciones la mayoría de la gente se alimenta de fideos y pan. Entonces, eso hace engordar a los niños de una forma horrible. Por lo tanto, tiene que ser del Plan Auge, quizás un pago mínimo, y en los casos excepcionales que sea gratuito.

“No puede ser que una cabra de 20 años que se acercó un día a Mega, me dijo ‘ayúdeme’. ¿Cómo la ayudaba yo? Era un tanquecito la chiquilla, jovencita, no tenía un centavo para operarse. Por eso te digo, tiene que estar en el Plan Auge, pero también tomemos conciencia nosotros las mamás, las abuelas.

“Yo he conocido personas que ustedes conocen y que no voy a nombrar. He conocido a más de una persona que toman dos y tres diuréticos en el día ¿Tú sabes lo que es tomarse dos y tres diuréticos en el día? Te está matando el hígado, es para botar el líquido.

“Tomen conciencia, no tomen más pastillas para bajar de peso. Yo ahora les digo hagan deporte. Yo voy a usar mi piscinita, de a poco voy a empezar con mi caminadora, porque no puedo trotar, por mi rodilla. Aquí me van hacer un control todos los meses, voy a venir al control.

“¡Hagan algo chiquillos! Los que son jóvenes tienen algo maravilloso en la manos, la juventud, y con la juventud pueden hacer millones de cosas, pueden bajar de peso sin tener que hacerse nada, es cuestión de conciencia nomás”.