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Glamorama
Kathy Salosny y Daniel Stingo criticaron el proceder del sicólogo Alex Droppelmann, quien hoy trata a Carla Ballero y que respondió en duros términos. IMAGENES TOMADAS D EPANTALLA / MEGA - FOTO: AGENCIA UNO

El enconado round del sicólogo de Carla Ballero con Kathy Salosny y Daniel Stingo!

Autor: C. Z. / 22 julio, 2016

El drama que vive Carla Ballero, quien fue detenida en dos ocasiones distintas hurtando en el mall Portal La Dehesa, ha sido el comidillo de la farándula, matinales y estelares como Vértigo, con la participación de su protagonista. El problema que vive la modelo ha sido comentado por ella misma, por su hermano Alvaro y por el sicólogo que ahora la trata.

El profesional Alex Droppelmann realizó algo parecido a un diagnótico a través del matinal de Chilevisión. Eso sí que el sicólogo hizo su análisis en pantalla sólo por lo que leyó en la prensa o vio en televisión, porque aún no atendía a Carla. Solo después de escuchar las palabras de Droppelmann en La Mañana, Ballero decidió seguir tratamiento con él.

La decisión de atenderse con este sicólogo la hizo pública la propia Ballero, en una de las varias declaraciones que ha dado. Y luego de comenzar a tratar a la modelo, Droppelmann nuevamente habló en pantalla, en el programa de farándula SQP –EL VIDEO AQUI-. Pero no fue para referirse a su famosa nueva paciente, sino que para responderle a Kathy Salosny y Daniel Stingo.

El sicólogo se molestó con los rostros del matinal de Mega, porque Salosny y Stingo criticaron el diagnóstico que hizo el profesional en televisión, antes de comenzar a tratar a la modelo.

Esto fue lo que expresaron Kathy Salosny y Daniel Stingo en Mucho Gusto.

Kathy Salosny: “Estaba viendo lo de la Carla Ballero, que aparece en la portada de un diario, el terapeuta de Carla Ballero. A mí me produce sentimientos encontrados. Si yo estuviese en terapia, si aparece mi terapeuta en la portada de un diario, diciendo qué tipo de tratamientos me estoy haciendo, perdón, lo voy a decir: yo me retiro. Es un poco delicado”

Daniel Stingo: “Yo voy a ir más allá. En términos profesionales lo voy a decir, ni siquiera sobre ese caso. Lo profesionales, creo yo, tenemos que guardar la debida confidencialidad, esa es la palabra. Confidencialidad. Los médicos tiene la obligación de hacerlo, los sicólogos, los abogados, los curas, los sacerdotes, eso quise decir. Tenemos un deber de confidencialidad. Y uno no puede ventilar por la prensa ni los problemas ni el nombre de sus clientes”

Salosny: “Acá dice, abre comillas: ‘Ella está pidiendo ayuda a gritos’. El terapeuta de Carla Ballero.

Lucho Jara: “No habrá ahí una… Tienes razón. Me llamó la atención también. Es demasiado íntimo…”

Karol Dance: “A menos que ella lo haya solicitado”

Stingo: “Tú, como profesional, deberías negarte. Quedas muy mal tú como profesional. Y voy a poner un ejemplo también de tipo general. Acuérdense cuando la Doctora Cordero habló de varias. Ha dado varias veces diagnósticos de personas al aire. Y eso está muy mal como profesional. Todos los profesionales, que somos profesionales y hemos estudiado en la universidad alguna carrera que conlleva que tú tengas secretos de tus pacientes, tú debes guardar eso bajo confidencialidad”

Esta fue la molesta respuesta de Alex Droppelmann en SQP:

“Me parece una ligereza, una imprudencia. Es paradojal que allí un profesional hable de falta a la ética, cuando ha incurrido él en una falta de ética, al no preguntarme a mí, no informarse y no enterarse.

“Yo jamás he dicho que Carla Ballero es mi paciente. A mí me parece realmente ligero que un profesional, sin estar al tanto de este antecedente, haya inducido o haya llegado a creer o suponer que yo podía haber dado el nombre de mi paciente a la prensa.

“Espero, que si él ha hablado tanto de ética, él haga lo mismo consigo mismo y rectifique esta situación y la pueda llevar a los términos verdaderos en que esto se ha dado.

“Lo ha dicho Carla Ballero. Y tiene todo el derecho de decirlo. Porque una paciente puede perfectamente decirlo, a quien quiera escucharlo, quién es su terapeuta. Pero desde mí, yo no tengo ninguna atribución para poder decir quién es mi paciente. Es parte de mi secreto profesional”.