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Glamorama
Eduardo Cruz-Johnson reapareció en una humana entrevista en Mucho Gusto, en mayo. IMAGEN TOMADA DE PANTALLA / MEGA

Eduardo Cruz-Johnson perdidamente enamorado a los 60 y tras doce años solo

Autor: A. Cantuarias / C. Farías / 24 mayo, 2017

El aislamiento de Eduardo Cruz-Johnson llegó a extremos como pasar seis meses solo en un departamento. Sin visitas ni siquiera de sus hijos. Y la deblace económica del famoso conductor de noticias de TVN de los años ’80 y ’90 alcanzó el nivel de pederlo todo y tener que sacar carnet de indigente.

Su caída comenzó en 2004, cuando, luego de 24 años en el canal público, lo echaron. Posteriormente se separó y sufrió tanto por amor que, aseguró, perdió las ganas en todo. Estuvo detenido por algunos días debido a un problema de cheques y doce años soltero.

Tardó una década en recuperar su estabilidad económica, emocional y, finalmente, romántica. En una entrevista con el matinal de Mega –MIRE AQUI EL VIDEO. MINUTO 14-, Cruz-Johnson confesó que, a los 60 años, está enamorado “como un adolescente”. Este fue parte de su relato en Mucho Gusto:

Eduardo Cruz-Johnson: “En la vida se ríe y se llora”

Francisca Reyes, periodista del matinal: “¿Después de cuánto tiempo aprendiste eso’”

Cruz-Johnson: “¡Uf! Unos 40. 40 años después. Eso lo aprendí hace dos años atrás”

“¿Hay alguien que tenga que ver con esa lección aprendida? O sea, ¿después de cuánto tiempo ya no estás solo?”

“Después de casi 12 años”

“¿Doce años solo?”

“Sí. Pero ahora ya no”

“¿Hace cuánto?”

“Hace siete meses”

“¿Y cómo ha sido este reencuentro con el amor?”

“¡Precioso! Lindo”

“Porque tú cerraste las puertas al amor”

“¡Absolutamente! Nunca más, ‘son todas iguales’. Pero descubrí que hay vida después de la vida. Descubrí que el sol siempre está. Se nubla, está al otro lado en la noche, pero llega. Sí, linda ella”

“¿Sí? ¿Te ha servido harto?”

“Mucho, me dio ganas de vivir”

“¿Tenía que aparecer una persona para que tú te sanaras completamente?”

“Tenía que aparecer una persona, alguien me tenía que iluminar, eso es. No iluminar, porque va a parecer demasiado de las constelaciones… Alguien me tenía que querer nada más, como a mí me gusta que me quieran.

“¿Y cómo es ella? ¿En qué lugar se enamoró de ti?”

“Es tiernucha, nos enamoramos por ahí, por la vida”

“¿En la calle?”

“No, en la calle no. Nos conocimos”

“¿Pero fue un encuentro fortuito? ¿O de estos amigos ‘pucha, estai solo Eduardo hace tanto tiempo, te quiero presentar a alguien’”

“No, nada. Fíjate que yo soy tan torpe para todo. Yo siempre le cuento a mis amigos que les pido amistad a las buenamozas nomás, de juguetón. Un día vi una foto que estaba una sobrina mía, me llamó la atención”

“¿En Facebook?”

“En Faceook, me llamó la atención una de sus compañeras y le escribí”

“¿Estás como enamorado adolescente?”

“Sí, después de tanto tiempo. Yo como te digo, no sabía decir ‘te quiero’. Aprendí”

“Ella te enseñó”

“Ella me enseñó”.