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Glamorama
Trini de la Noi fotografiada por Eduardo Angel para la sección Glamorama en el diario La Cuarta.

Trini de la Noi se corona como la modelo más top de Chile y comparte su glamorosa rutina

Autor: Carlos Zúñiga / Cristián Farías / 5 octubre, 2018

Trinidad de la Noi es más que linda. Es preciosa –MIRE AQUI LA GALERIA DE FOTOS-. Tiene 20 años y puede parecer la más angelical de jeans y polerón, o la más elegante con un traje de noche de Carolina Herrera en una alfombra roja.

Es la modelo más top de este momento en Chile. Lo confirma María de los Angeles Paul, directora de la prestigiosa agencia Elite. Ha desfilado para Dolce & Gabbana en Milán. También para Armani y la marca de ropa interior de lujo La Perla.

Posa para revistas como la famosa Glamour. Pasa semanas en Nueva York, Cannes o Dubai. Es la reina de los eventos donde siempre la escogen como la mejor vestida. Puede estar invitada a dos o tres en el mismo día y los organizadores de alfombras rojas como la del Festival de Viña la incluyen para darles más estilo.

Realiza campañas para multiendas. Es influencer de Instagram con más de 200 mil seguidores. Y, sobre todo, es una joven muy simpática, accesible, con cero ínfulas de nada ni exigencias de ningún tipo.

Trini es la chica soñada y aquí comparte un día de su intensa agenda para la sección Glamorama que se publica en el diario La Cuarta todos los viernes –VEA ACA LA VERSION IMPRESA-:

SIN DIETAS

“Todos mis días van cambiando. Pero este que compartí con Glamorama y La Cuarta partió a las 06.45. Tuve sesión de fotos con Ripley. Después volé para asistir a un evento de las joyas Pandora y finalemnte a una comida con Cannon Home.

Pero hay otros días en que tengo reuniones, voy al dentista, a un centro de estética o a gimnasio. Es variable. No tengo una rutina estable.

Lo primero al levantarme es hacer mi cama, ordenar mi pieza, ver qué ropa me voy a poner, vestirme, arreglarme y después comer algo.

Entreno en el gimnasio O2, sede de Kennedy. Había estado un poco floja y no ejercité durante casi dos años. Ahora retomé y trato de ir unas tres, cuatro veces a la semana, mientras pueda y lo compatibilice con mi trabajo.

Soy muy chanchita para comer, lo antimodelo. Toda la gente que me conoce puede confirmarlo perfectamente. Cuando chica fui tan flaca, que mis papás nunca me acostumbraron a comer saludable, con ensaladas, lechuga, ese tipo de cosas, así es que me acostumbré a comer mal.

Me alimento como cualquiera. No le hago el quite a nada. Soy un poco mañosa con las legumbres y esas cosas, pero como de todo. No dejo de lado algo porque sea calórico. Me encanta el chocolate, las hamburguesas, hot dogs. No hay nada que deje de comer por tener que cuidarme”.

SU CLOSET ES UNA MALETA

“Para las sesiones de foto no voy tan producida, porque no tengo que salir vestida con mi ropa. Ando más cómoda y relajada. Mi maleta pasa a ser mi clóset. La llevo en el auto con todo lo necesario para el día.

Ahora, como un evento de noche, llevé otro look y una chaquetita para abrigarme durante la cena. Depende del tipo de evento, ando más elegante o más casual.

Soy muy, pero muy cuidadosa con mi piel. La mantengo limpia e hidratada. Por eso no uso mucho maquillaje. Por la mañana me la limpio, me hecho agua termal, un sérum, una crema y factor solar. Antes de acostarme me limpio nuevamente el rostro y, en general, no me aplico cremas.

No tengo una hora límite para dormir. Si debo hacer cosas, me acuesto más tarde. No me urjo y no ando diciendo ‘me tengo que dormir a las 11 de la noche’.

Sí trato de dormir las ochos horas. Es súper importante el sueño para poder mantenerme activa y hacer todas mis cosas. Aunque de repente no se puede nomás, porque estás con mucha pega y te acuestas muy tarde. No me amargo por eso.

Este año animé el concurso Elite Model Look y estaba muy nerviosa. Primera vez que animo un evento, y ya sobre la pasarela me relajé y lo pasé muy bien. Me encanta esa faceta. Me gustaría llegar a la televisión y no descarto la posibilidad de entrar en algún momento”.