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Glamorama
Carolina Soto en una imagen que comparte en su Instagram @carosotooficial

La verdad de Carolina Soto frente a las críticas machistas que la acusaban de supuestamente “abandonar” a su hija

Autor: F. V. / 14 octubre, 2019

El 2010 Carolina Soto dio uno de los pasos más importantes de su carrera: partió a México, el mercado latino más importante.

Allá, la cantante que se hizo conocida en la primera generación de Rojo, participó en La Academia, exitoso reality show que premiaba al mejor vocalista. Salió segunda y surgieron oportunidades profesionales que la artista tomó.

Este sábado en La Divina Comida, Carolina estuvo junto a Matilde Burgos y los actores Felipe Contreras y Felipe Viel –quien contó el feroz bochorno que paso con Thalía-.

En el programa de CHV comentó el difícil momento que vivió al separarse de su hija, de tres años en ese entonces, y las duras críticas que recibió por supuestamente “abandonarla”. Este fue su testimonio:

Carolina Soto: “Yo me fui a México porque hicieron un concurso aquí en Chile. En México hay un reality tipo Rojo, pero con encierro y todo, que se llama La Academia. Y en ese tiempo iban a hacer La Academia Bicentenario y convocaron a los países que cumplían el bicentenario.

“Hicieron aquí una mini competencia para elegir al representante chileno y me invitaron. La competencia fue por votación de público. Íbamos ganando Juan David Rodríguez y yo, y dicen ‘la persona que va a representar a Chile en México es Juan David Rodríguez’.

“Muy contenta por él. Yo decía ‘la raja, ¡bacan!’. Juan David dice ‘gracias a la gente, pero yo no puedo viajar. Tengo un compromiso importante acá en Chile y le cedo mi lugar a Carolina’.

“Y yo así (en shock), como ‘¿broma?’. Y todos ‘felicidades, te vas a México’. Y yo ‘mi hija, ¿qué hago?’”

Matilde Burgos: “¿Qué edad tenía?”

Soto: “Tres años. Hablé con el papá de mi hija, llegamos a un acuerdo y me fui a México”

Felipe Viel: “¿Te fuiste tranquila?”

Soto: “Me fui tranquila. Fue súper criticado, fue muy comentado, pero yo no la dejé botada. Si no está la mamá, está el papá. Entonces, ¿qué hay de malo? ¿Qué hay de malo que una mujer quiera buscar una oportunidad?

“Yo no iba a webear. Aparte, cuando llegué a México te dan la oportunidad de llamar a un familiar o a una persona antes de encerrarte. ‘¿A quién quieres hablarle?’. ‘A mí hija, por supuesto’. Y la Fran no quiso hablar conmigo porque estaba jugando. Te juro que me quería enterrar. Yo decía ‘¡¿qué hice?!’.

“Lloré, lloré y lloré. Me tenía que encerrar a las horas y ahí empezaba el programa en vivo. Despertar en una habitación de puras mujeres, éramos veinte y tantas mujeres y veinte y tantos en la otra habitación de hombres. Las cámaras aquí (encima de la cabeza).

“Un día llegué al límite. Llegué a la casa estudio después de una gala y renuncié. ‘Yo quiero hablar con mi hija, quiero verla, quiero hablar con ella’”

Burgos: “¿Cuánto habías hablado con ella?”

Soto: “Nada. Y había pasado un mes. ‘Quiero hablar con mi hija’. ‘Llevamos diez años de programa, no vamos a cambiar las reglas por ti’. ‘Me voy’. ‘No, no te puedes ir’. Yo era una de las favoritas del público, yo no sabía, ahí me lo dijeron, ‘es que tú eres una de las favoritas’.

“Yo les dije ‘pero es que yo no quiero plata, no quiero nada. Quiero hablar con ella’. Me dicen ‘danos un minuto… Vas a hablar con tu hija. De ahora en adelante vas a hablar con tu hija una vez al día todos los días. Para que te quedes’.

“Hablaban todos los días de mí acá por el tema de mi hija. Era un tema, más que yo estaba cantando en México y me estaba yendo bien, era un tema lo de mi hija que fue súper abusado. Yo tuve que explicarlo 299 veces y 299 veces tuve que decirle al mundo que yo no había abandonado a mi hija.

“Ella sabe por qué me fui y yo le digo ‘me gustaría que si tú tuvieras que tomar una decisión así, lo hagas. Porque así puedes forjar un futuro para tus hijos y para ti misma’.

“Se fueron yendo todos, llegué a la final y salí segunda. Y después me quedé contratada por TV Azteca para estudiar actuación y estuve tres años estudiando actuación. A mí me pagaban por estudiar, pero te exigían una asistencia, tú no podías faltar.

“Tenía un permiso de viajar cada un mes y medio. Estaba aquí diez días y me iba de nuevo. Todo tiene un costo importante. Yo pagué un costo muy importante, que fue la distancia, que no me arrepiento” –MIRE AQUI EL VIDEO-.