*

Glamorama

Daniela Kirberg sobre su historia con Julián Elfenbein: “Desde el minuto que mi relación parte no es fácil…”

Autor: F. Varela / C. Farías / 23 marzo, 2020

En el último capítulo de La Divina Comida, cuya fecha de grabación no se conoce públicamente, Daniela Kirberg se refirió a su relación con Julián Elfenbein.

En enero Glamorama informó sobre la crisis matrimonial de la periodista y conductora de 41 años y el animador de 47.

El viernes, en Podemos Hablar, estelar animado por Elfenbein, dos de los invitados le preguntaron en pantalla al conductor si está “soltero” o “separado”.

En tanto, en La Divina Comida no hubo referencias a la separación del matrimonio. Solo el actor José Antonio Raffo -que protagonizó el capítulo junto a Catalina Olcay, Leandro Martínez y Kirberg- cosultó a la ex modelo:

“En una relación tan larga, con Julián, me imagino que han tenido que atravesar momentos duros y más luminosos”.

Esta es fue la respuesta de Kirberg:

“Desde el minuto que mi relación parte no es fácil. O sea, yo lidio con un hombre que está en la tinieblas, que realmente no tenía ganas de vivir, que no tenía ganas de tener una relación nuevamente. Pero que en el fondo se enamora de mí y yo lo saco como de ahí, nos casamos y tenemos una relación”.

La ex conductora de Mamá al Cien se refiere con lo anterior al difícil momento que vivió Elfenbein en 1996, cuando sufrió un accidente automovilístico junto a su polola María Soledad Aríz. La joven de 20 años falleció y Elfenbein, de 24, pasó una gran crisis y estuvo medicado durante dos años.

Kirberg agregó en el programa de CHV:

“Llevábamos un año de matrimonio y el 24 de julio, el día de su cumpleaños, se cae en el estudio de Canal 13 y le detectan un tumor cerebral.

“Cuento más corto: a los dos meses estamos en Alemania, donde él se está operando a cerebro abierto, una operación que duró alrededor de 12 horas. Yo tenía 25 años, tuve que dejar mi pega stand by y vivo un mes y medio en Alemania.

“Quedó un poco sordo de un oído, pero en el fondo pierde las secuelas, que eran parálisis facial, tuvo que aprender a caminar de nuevo, la motricidad, miles de cosas así. Y así ha pasado, ¿quieres que te cuente más? (se ríe).

“Después Julián tuvo el infarto y siempre nos han tocado pruebas duras, pero la vida nunca deja de sorprenderte.

“Entonces finalmente es disfrutar, que era lo que yo quería que hoy día nosotros hiciéramos. Porque siempre la gente me pregunta ‘¿dónde te ves el otro años?’. No tengo idea. Yo disfruto el acá y el ahora, que es lo único que tengo seguro” –AQUI EL VIDEO-.