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Glamorama
Katyna Huberman en una foto en Buzios, Brasil, que compartió en marzo en su instagram @katynaactriz

“Ajusté mi baño para poder trabajar, porque es grande. Entonces el baño es mi oficina…”: los arreglos de Katyna Huberman para su nueva vida en Buzios, Brasil

Autor: Fran Varela / 28 julio, 2020

“No tiene todo lo que uno quiere o el espacio. Pero da lo mismo, en este minuto no es lo que importa”, dice Katyna Huberman sobre su nuevo hogar, el cual armó en Buzios junto a su marido Jimmy Frazier y sus tres hijos.

La actriz de 48 años se contactó a través de una videollamada con Sigamos de Largo, el late de Canal 13 donde también se comunicaron vía online con Alejandra Fosalba.

Huberman, quien vendió todo en Chile y en marzo viajó a Brasil para instalarse junto a los suyos, contó detalles de esta nueva vida:

Katyna Huberman: “Nos venimos como para intentar hacer un cambio de vida. No había proyectos. Así como estaban las cosas antes de venir, había proyectos que se iban a reactivar más o menos el segundo semestre.

“Así que dijimos vamos, intentemos este rato, a ver qué pasa. Tenemos una vida distinta y una experiencia familiar bacana. Después si sale algo el segundo semestre volvemos, y si no, vemos como intentar ser un poco más autosuficientes antes que estar dependiendo de si te llaman o no te llaman.

“Y más desde el lado del corazón, hace mucho tiempo que estamos lanzándonos a una vida más sencilla, un poco más honesta, sin tanto gasto y sin tantas necesidades. Agarrados un poquito de eso, vivir cerca de la playa, un lugar que vive del turismo, donde no hay malls y donde se vive tranquilo.

“Y para que todos conociéramos gente de otros países, trabajar lo que es la tolerancia y entender el mundo. Que nuestros hijos no estuvieran cerrados y encerrados bajo una sociedad súper castigadora e intolerante. Entonces, si podemos regalarles eso unos meses, un año o lo que sea, ya es un premio que queda en el corazón para el resto de la vida”

Sergio Lagos: “Ustedes llegan a Brasil, los chicos alcanzan estar tres días en clases, porque les cayó la cuarentena, igual que a todo América. ¿Cómo fue esto de llegar y encerrarse en un nuevo país con literalmente suspendido?”

Huberman: “Siempre uno ve el lado bueno. Claramente encerrarnos con calor era mucho mejor que estar encerrados muriéndonos de frío. Lo que es un poco más incómodo es que la casa que arrendamos era por dos meses, mientras buscábamos algo definitivo.

“Claramente no tenía todas las comodidades que nosotros necesitamos. Tampoco es que quisiéramos una casa muy grande, pero sí me hubiera gustado tener una pieza con puerta por ejemplo. Porque es un segundo piso abierto”

Alejandra Fosalba: “Pero tienes un baño con puerta. ¿Ahí estás o no?”

Huberman: “Un baño con puerta, por eso trabajo en el baño”

Maly Jorquiera: “¿Estás en el baño?”

Huberman: “Sí”

Jorquiera: “¿Sentada como en el water?”

Huberman: “No, ¡¿cómo se te ocurre que voy a estar sentada en el water?! Estoy en una silla. Yo ajusté mi baño para poder hacer esto y para poder trabajar. Le puse alfombras, tiré un colchón, porque el baño es grande. Entonces el baño es mi oficina. La cosa es que no tiene todo lo que uno quiere o el espacio. Pero da lo mismo, en este minuto no es lo que importa.

“El tema es que hicimos todos los trámites súper apurados, todo muy rápido. Logramos hacer todos los papeleos, hasta meterlos al colegio, todas las cosas que había que hacer. Tres días al colegio y para la casa”

Jorquiera: “¿Cómo lo hacen para el idioma? ¿Los niños hablan portugués?”

Huberman: “Poquiño… El Jimmy, mi marido, habla muy bien portugués y él hace las clases con el mayor, que tiene 11 y que ya es un poco más complicado. Y yo, muy cara de raja, hago las clases con el que está en tercero básico.

“Yo entiendo todo leyendo, lo comprendo. Todavía no me atrevo a elaborar frases, pero si leo lo entiendo perfecto. Entonces leemos juntos, yo le traduzco y para contestar es cuando tenemos el problema. Buscamos traductor, vemos lo que queremos decir, lo traducimos y ahí vamos aprendiendo”

Claudio Arredondo le envió un saludo a través de un video y la actriz contó una anécdota:

Claudio Arredondo: “Amiga mía, se le extraña y se le quiere mucho. Se extraña juntarnos en la casa y todo. Ahora, cuenta la anécdota: ¿Qué es lo que yo tengo, que quería hace mucho tiempo pero que no sabía que estaba tan usado?”

Huberman: “Es algo que él tiene ahora y que le está dando más uso aún. Estamos hablando de mi cama.

“Lo que pasa es que nosotros ahora que nos vinimos regalamos prácticamente toda nuestra casa. Petu (Fosalba), tú tienes un sillón”

Lagos: “Yo tengo la mejor parrilla de gas”

Huberman: “Sergio tiene una parrilla a gas maravillosa. Y Claudio y Anita Luz siempre decían que su hijo, que tiene la edad de los nuestros, 11, siempre dormía con ellos al medio. Y nosotros siempre le decíamos ‘pero Claudio, ¿por qué no se compran una cama un poquito más grande?’. ‘No, pero es que no es prioridad’.

“Entonces ahora que nos vinimos dijimos ‘¿y si la cama se la regalamos al Claudio con la Anita para que algunas vez puedan dormir?’. Y les regalamos la cama. Lo que sí no les habíamos dicho que unos años antes, cuando viajamos tres meses a Estados Unidos, a la cama también le habían dado uso otros amigos que se habían quedado en la casa”

Jorquiera: “Si esa cama hablara… (risas)”