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Glamorama
Francini Amaral en una foto que compartió en su instagram @franciniamaral en abril pasado.

Francini Amaral: “Cuando empezó la cuarentena en marzo empecé a estar muy activa en redes sociales. Hice de todo. Loca. Y me enfermé. Mi cuerpo somatizó todo el estrés…”

Autor: Fran Varela / 3 julio, 2020

“Tuve entremedio de la pandemia, que ahora ya estoy bien, un episodio de vértigo que me duró un poco más de un mes”, cuenta Francini Amaral.

La figura televisiva se contactó con el espacio que Angélica Castro emite en vivo a través de instagram.

La bailarina se 36 años se refirió a sus planes de maternidad y el viaje que hizo a Portugal para conectarse con su madre quien falleció hace cinco años, entre otros temas.

Amaral también habló sobre su cuarentena y el espisodio de vértigo que sufrió. Estas fueron sus palabras sobre este asunto:

“Tuve entremedio de la pandemia, que ahora ya estoy bien, un episodio de vértigo que me duró un poco más de un mes. Gracias a Dios, según el doctor me explicó, tuve un vértigo leve, o sea hay gente tiene muchísimo peor que yo.

“Podía levantarme, podía caminar, pero es como el típico mareo de cuando uno baja de un barco y cuando pasa por lugares más cerrados, como claustrofóbico.

“Me hice exámenes, lo pasé pésimo. Tenía que mirar a los lados muy despacio, porque me giraba mucho todo. Y al final lo que tuve fue un vértigo periférico.

“Tomé remedios y más remedios, todos carísimos. Pensaba en la gente lo que sufre constante, ¿cuánto dinero gasta en eso? Y te inhabilita mucho. Quedaba como tonta, no podía hacer, no me podía concentrar.

“Fue pasando de a poco. Descansé harto, caminé, intenté hacer de todo. Iba probando mis límites con el vértigo. Ahora estoy bien gracias a Dios. Pero fue un episodio donde mi cuerpo dijo ‘para’.

“Porque cuando empezó la cuarentena en marzo empecé a estar muy activa, principalmente en redes sociales. Estaba haciendo en vivos todos los días, entrevistas, clases de baile, todo lo que me ofrecían a mí se lo ofrecía a la gente gratis.

“En un principio hice de todo, tenía tres o cuatro en vivo al día. Loca, loca. Y eso hizo que pasara la semana súper rápido, y me enfermé. Creo que mi cuerpo somatizó todo el estrés que yo no estaba mostrando.

“En algún minuto dijeron ‘estás embarazada’. No, es estrés. Y paré absolutamente. Es rico también estar un poco afuera, mirar desde afuera, parar. La pandemia da esa posibilidad a la gente.

“Ahora estoy empezando muy de a poco. Me imagino que a todos nos ha pasado, cambiamos nuestras metas, objetivos, la manera de ver muchas cosas. Yo terminé de estudiar el año pasado coaching y programación neurolingüística e hice cursos de inteligencia emocional, quedé muy metida en ese mundo.

“Tuve que hacer un autoanálisis también, porque hay que aprovechar las instancias positivas y negativas y no pegarse a los problemas sin las soluciones. Es como ‘¿qué hacemos? Paramos, observamos, ¿en qué parada estámos?’.

“Estoy en eso, tranquila ahora, no estoy teniendo exceso de futuro, estoy viviendo mi presente, pensando qué va a pasar con mi vida, pero sin estresarme. Porque el estrés no lleva a nada, lleva a la ansiedad.

“No es fácil, pero tampoco es imposible. Uno primero tiene que encontrar las herramientas que tiene, tus fortalezas, tiene que buscar lo positivo para ver como lo vas a trabajar. Porque cuando uno tiene un problema va hacia lo negativo y se enfoca en el problema y se ahoga en un vaso de agua.

“Aunque el problema sea grave, no estoy minimizando la situación. Pero es una situación que es masiva, mundial, está en todas las casas, a niveles distintos, pero el problema está.

“Entonces, cuando uno empieza a enfocarse en la solución, empieza a buscar nuevas metas, las metas son las que hacen que te muevas. Si tienes un proyecto, eso va hacer que te levantes y te sientes frente a la computadora o empieces a trabajar o a buscar soluciones para que ese proyecto funcione.

“Son muchos factores que uno puede buscar y apoyarse, y así no se desespera. Tengo memoria fotográfica, entonces lo que hago es agarrar un cuaderno y escribo, ponte tú qué quiero para mi vida. Escribo. ¿Cuáles son hoy mis posibilidades reales? Escribo. Y cuando veo el mapa en mi cuaderno puedo tener una claridad de que es lo que quiero.

“Porque nosotros en nuestra vida artística es una vida inestable, pero uno tiene que buscar la estabilidad dentro de la inestabilidad que tenemos de pega. Los contratos van y vienen, tenemos temporadas que no tenemos nada y otras que estamos tapados de pega. Tampoco tenemos una rutina de horario. Nuestros horarios son súper distintos al de la gente común.

“Yo siento que intentar ordenar el día, la vida y ponerla en el papel ayuda un montón para que tengas una claridad hacia donde vas”