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Glamorama
Jorge Zabaleta en una imagen tomada de la pantalla de Mucho Gusto, en Mega, en agosto de 2018.

Jorge Zabaleta: “Los 40 los pasé piola. Pero ahora los 50, me quiero comprar un convertible, me quiero operar, sacar la guata, tener calugas…”

Autor: Fran Varela / 3 julio, 2020

“A mí me pegó fuerte los 50 y me pegó más fuerte de lo que yo pensaba. Así, sincerándose, encontré que se me va la vida. Terrible”, dice Jorge Zabaleta.

El actor se contactó con El Aperitivo, espacio que se emite en vivo a través del instagram de Velvet.

Zabaleta se refirió a temas como su alejamiento por un tiempo de las teleseries, su hotel en San Pedro de Atacama y su nueva faceta efectuando lives en la red social.

El protagonista de teleseries como Machos, Papi Ricky y Juegos de Poder también habló en extenso de lo que significó cumplir cinco décadas. Esta fue parte de la conversación referida a esto último:

Jordi Castell, anfitrión del espacio: “Algo que te hace bien odioso es que estás con una pésima luz y estás con una piel increíble. Yo que me tengo que pinchar hasta el lóbulo de la oreja para verme bien”

Jorge Zabaleta: “A mí me pegó fuerte los 50 y me pegó más fuerte de lo que yo pensaba. Así, sincerándose, encontré que se me va la vida. Terrible.

“Los 40 los pasé piola. ¿Cuál crisis de los 40? Pero ahora los 50, puta, me quiero comprar un convertible, me quiero operar, sacar la guata, tener calugas (ríe)”

Castell: “Que bueno que lo estás verbalizando, porque quiere decir que lo tienes súper asumido”

Zabaleta: “Reconozco que me pegó y eso que yo he tenido una buena adultez. A pesar de lo flojo, que no voy al gimnasio, no he levantado una pesa en mi vida y he trotado una cuadra desde que nací, pero tengo una buena genética.

“No tengo tanto rollo, porque no estoy dispuesto a sacrificarme por tener un mejor look. Pongo la cosa en la balanza, esto de preocuparte tanto por el look, yo sé que no lo voy a poder cumplir. Es como hacer dieta, yo sé que no lo voy a poder hacer”

Castell: “¿Pero necesitas tanto look a estas alturas? Si a los 50 ya llegaste así”

Zabaleta: “Es que pasa por un tema de sincerarse uno. Es como decir ‘ya, parto el gimnasio el lunes’. No voy a partir el lunes porque no me gusta ir al gimnasio. Yo soy capaz de hacer una dieta porque voy a hacer una teleserie en dos meses más. Pero no puedo vivir con ese ritmo.

“Hay gente que sí lo hace, que está dispuesta en las mañanas a hacerse cosas, se pone la crema y a preocuparse. Yo no estoy dispuesto. No lo voy a hacer, ¿para qué me paso rollos?

“Por eso lo asumo y te lo digo, los 50 me pegaron fuerte, ‘ya, ahora voy a cambiar de vida’. Dejé de fumar, estoy muy contento con eso, llevo diez meses sin fumar. Pero dejar de fumar me costó diez kilos, estoy 10 kilos arriba de mi peso.

“Más la cuarentena y todo. Le dije a mi mujer ‘estoy hecho mierda, no sé qué hacer’. Porque de los 40 a los 50 no hay tanta diferencia, pero de los 50 a los 60 va a ser heavy. Necesito decirlo para asimilarlo y que se me pase la estupidez. Para que la gente no crea que a uno no le pasan esas weás. A mí me pasó. Crisis de los 50, quiero una polola de 22, quiero un auto descapotable, quería todas esas weás”

Castell: “No se te ocurra cambiar a tu mujer. Son la raja los 50”

Zabaleta: “Sí, alguna gracia tienen que tener. Son estupideces. Finalmente estoy feliz, estoy tranquilo, encuentro que es una etapa la raja. No volvería atrás ni cagando, no volvería a tener 30 pero ni cagando”

Castell: “Yo tengo un par de amigos cincuentones que les vino el viejazo pero a la inversa que a ti, entonces se pusieron a pololear con pendejos. Olvídate a las fiestas que los llevaron, los weones se sentían de Fundación Las Rosas”

Zabaleta: “Yo tengo amigos así también. Y los weones van a fiestas electrónicas y yo les digo ‘si no estás en edad para esa weá’. Y vestidos de teenager, con los pelos parados”

Castell: “Ridículos. Yo les digo ‘par de viejas ridículas, dejen de creer que somos jóvenes, si ya no lo somos. Se acabó la juventud’”

Zabaleta: “Pero es que es por no envejecer, yo los entiendo. Como de mantenerse vigente, necesitas que alguien te diga, no sé, o una cabra chica que te diga que eres guapo o que eres sugar daddy, cualquier weá.

“Bueno, en fin, es una cosa de ego. Lo que pasa es que uno se da cuenta y esto es una realidad, que la juventud es un tesoro muy preciado. Tú eres atractivo simplemente por el hecho de ser joven.

“Nosotros estamos en una etapa en donde abandonamos nuestra juventud, ya no es un tesoro nuestro. Estamos en una mediana edad, todavía somos jóvenes y todo, en una etapa de transición a la adultez plena, pero igual hay algo ahí.

“Tu cuerpo funciona, responde, pero te levantas en la mañana y empiezan a pasar los años, y te duele la rodilla, ya tienes que ir a hacerte el examen de próstata y tantas cosas que hay que hacer que uno dice ‘ya pasé’. Abandonar esa riqueza de la juventud, hay algo ahí…

“La juventud se pierde y lo notas en otras cosas. Uno la pierde físicamente y de aspecto, como que el culo se te chupa, como que se te sale la guata y poto chupado y patas flacas.

“Empiezan a pasar cosas y dices ‘yo me estoy convirtiendo en mi papá’. Entonces uno se resiste a eso, pero al final dices ‘ya, ¿qué tanto? Me entrego’.

“Yo de repente me miro en el espejo con calzoncillos y calcetines y digo ‘mi mujer me tiene que querer mucho’. Me dan ganas de decirle ‘perdona. Perdona por estar convirtiéndome en esta weá’. Pero por lo menos, a diferencia de todos mis amigos, tengo pelo, que es algo que no todos pueden decir”.