*

Glamorama
Carolina Arregui en una foto que compartió en su instagram @carito_arregui en febrero pasado.

“Como el forro” se sintió Carolina Arregui cuando fue panelista del matinal Buenos Días a Todos

Autor: Fran Varela / 8 septiembre, 2020

“No estaba como para hacer eso. Es rico de repente descubrir que uno no pertenece a ciertas cosas. Pastelero a tus pasteles”, concluye Carolina Arregui sobre su participación como panelista del matinal de TVN durante el verano de 2019.

La actriz de 55 años se contactó con El Aperitivo, espacio que Jordi Castell qemite en vivo por el Instagram de Velvet.

Arregui se refirió a temas como la obra que estrenó por Zoom, a la crisis que viven las áreas dramáticas de los canales y también analizó su paso por Buenos Días a Todos. Estas fue la conversación sobre este último asunto:

Jordi Castell: “Te vi en algún minuto en matinales como panelista, participativa, y me encanta cuando las actrices hacen ese giro de la actuación al programa familiar, programa diario. ¿Cómo te sentiste?”

Carolina Arregui: “Como el forro (ríe). Y no estoy webiando. Lo hice porque quería de alguna forma innovar en algo… Yo siempre te voy a responder con la verdad. Lo que pasa es que yo entré con otra intención, con las ganas de querer aportar con algo.

“Si vas a entrar a un matinal y va a haber siete o diez panelistas, más invitados, etc, pucha, cada uno tiene un rol, cada uno habla del tema que le corresponde además de dar su opinión, de los invitados, en fin.

“Pero yo decía ‘¿qué es lo que voy a hacer yo acá? Yo no estoy actuando, porque el área dramática de TVN murió, en algo tengo que ocupar mi tiempo, entregar, quiero sentir que entrego algo que valga la pena’.

“Propuse muchas cosas. Incluso con mi marido estábamos dispuestos a invitar a personas que no tuvieran la posibilidad económica de poder operarse”

Castell: “¿Y Roy (Sothers, cirujano plástico, marido de la actriz) operarlos?”

Arregui: “Sí, claro, y con clínicas que también estaban de acuerdo. Propusimos hacer algo por las personas que no tienen las lucas ni la posibilidad de poder hacerse algún tipo de cirugía reconstructiva. Estamos hablando de cosas ya mayores. Y ‘no. No porque no vende’.

“Por ejemplo ir a visitar distintas instituciones, Coaniquem, Coanil. Ir, hacer despachos, que la gente entienda, conozca este mundo más de cerca. ‘No, que triste, no vende’.

“Entonces empecé a proponer cosas y no estaba dentro del margen, dentro del estereotipo o dentro de lo que era o es un matinal. Entonces sentí que al final me convertí en una especie de vieja chamullera que no tenía ningún espacio, que no era ningún aporte.

“¿Al final para qué servía? Para pelar un poco a mis compañeras o a mis compañeros, hablar de cosas que uno no quiere hablar porque en general yo me llevo muy bien con mis compañeros y con las personas. Porque soy una persona que parte y que vive creyendo que existe la buena onda, la alegría, que todo depende de uno.

“De repente me di cuenta que, no sé, chancho en el barro no. No. No estaba como para hacer eso. Es rico de repente descubrir que uno no pertenece a ciertas cosas. Pastelero a tus pasteles”.