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Glamorama
Alison Mandel en una imagen tomada de la pantalla de Mucho Gusto, Mega, en marzo de 2018.

La historia del bikini de Alison Mandel y su ex suegra “que tenía citas por Internet y me odiaba…”

Autor: Fran Varela / 20 noviembre, 2020

Entre las diferentes historias y anécdotas que cuentan las integrante del espacio por Instagram Socias, Alison Mandel compartió una relacionada con una ex suegra, madre de un pololo que tuvo hace muchos años.

Este fue el relato de la comediante:

“Yo nunca he tenido buena suerte con las suegras, excepto la de mi ex, que todavía la quiero mucho y a toda la familia de él la amo. Y todavía estamos en contacto.

“Tuve una suegra que tenía citas por Internet y me odiaba. Yo no sé por qué me odian las suegras si yo encuentro que soy encantadora. Entonces tenía una suegra que tenía citas por Internet, por Messenger, yo tenía como 19 años.

“Ella estaba casada, yo tenía un suegro. Pero ella subía al segundo piso, cerraba la puerta y tenía citas por Internet, tenía un jugueteo y todo. Era bien machista porque siempre me decía ‘ven, te voy a enseñar a hacer el arroz que le gusta a mi hijo para que se lo hagas tú después…’ ¡Qué voy a andar haciendo arroz!

“El punto es que un día fuimos a la playa, yo andaba con un bikini y me dijo ‘me gusta tu bikini, ¿me lo prestas?’. La weá incómoda. Y yo así ‘hay un sector que no se comparte’. Y se lo puso al revés la señora y todo. Se puso la parte de adelante para atrás, porque me sacó el bikini. Y yo ‘bueno, será poh’.

“Después no me lo devolvió, entonces volvimos a Santiago y paso un día y estaba en la cita con el bikini mostrándose, era estupenda si la señora. En el computador ‘hola, me muestro’ y daba la vueltita. Y yo siempre dije ‘me devuelve el bikini, lo hiervo’, pero ya era ‘se lo dejo, se lo regalo señora’.

“Además un día voy pasando y me dice ‘Alison, ven’, y siempre me odiaba, ‘ven, quiero que conozcas a alguien’. Y yo entro y me dice ‘él es mi amigo Joaquín’, un viejo rancio, y yo ‘hola Joaquín’. ‘Ella es mi hija’, y medio me pellizca un poco, ‘es mi hija, rubia de ojos azules como yo’ (ríe). Y mi pololo, que era su hijo, ahí en la pieza y yo ‘ayuda, ayuda’. ‘Ella es así, me salió blanquita…’ Yo no sé qué clase de conversación tenían…”