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Glamorama
Jorge Zabaleta en una imagen tomada de la pantalla de Mucho Gusto, Mega, en marzo de 2019.

Jorge Zabaleta: “Hay un público para el cual tú eres muy importante. Aunque no falta el que te dice ‘soy terrible fome…’ Compadre, ándate un rato a la mier…”

Autor: Fran Varela / 5 enero, 2021

“A mí me cambió la perspectiva de mi trabajo hace mucho tiempo, cuando yo iba al Calvo Mackenna, iba muy seguido con las Damas de Café que me invitaban a ver a los niños. Muchos niños que no habían salido nunca del hospital, habían nacido y están ahí siempre porque además son hijos de familias con muy pocos recursos, muchas familias son de regiones. Una realidad que existe en este país y cualquier persona lo puede comprobar yendo a estos lugares”.

Así comenzó la reflexión de Jorge Zabaleta sobre el papel que las figuras televisivas cumplen para personas, niños y adultos, en situaciones difíciles.

El actor de 50 años habló en el último capítulo de Socios, el espacio que Pancho Saavedra transmitió durante el 2020 en Instagram y donde también participaron Stefan Kramer y Pedro Ruminot.

En la despedida recordaron historias en el tono lúdico.

Zabaleta rememoró su visita a una mujer con Alzheimer que había perdido a su hijo en un accidente de moto y que confundía al actor con su personaje en Papi Ricky.

A partir de eso el protagonista de teleseries comentó lo enunciado en un principio y continuó:

“Familias de muy pocos recursos que viven fuera, que tienen cinco o seis hijos más y que, por lo tanto, no pueden estar acompañando a su hija acá en la enfermedad, que tienen un cáncer o una leucemia. Son niños que están muy solos en los hospitales.

“Me pasa que cuando yo los empecé a ir a ver, ellos tenían una relación súper cercana conmigo, a pesar de que éramos de generaciones tan lejanas. Y ahí me di cuenta que el trabajo de uno acompaña a tanta gente. Hay un público, que es el gran público, que es el que te ve, te sigue y todo, pero hay un público para el cual tú eres muy importante. Y un pequeño público que está, que tú le haces la diferencia en el día, contándoles historias en las teleseries y en fin. Y en este en particular, tal cual hay niños, hay adultos que también uno les cuenta historias.

“Adultos que están solos en sus casas. Muchos de ellos abandonados, entre comillas, porque también pertenecen a familias de muy escasos recursos que no son capaces de estar yendo y viniendo. Esa parte de Chile es la que goza con nuestras rutinas. Aunque no falta el que te dice ‘soy terrible fome, terrible aquí, terrible allá’. Compadre, ándate un rato a la mierda.

“Hay una cantidad de gente a la que uno le hace la diferencia. Y esa historia tiene que ver con eso, con ese público que tenemos todos nosotros. El Pancho con sus programas, Stefan en sus rutinas, Pedro también en sus rutinas, en fin. Que uno los acompaña, gente que de repente está postrada, que no han salido hace meses de una pieza o de una habitación de un hospital.

“Entonces cuando empecé a ir a esos lugares yo me reencanté con mi oficio y de ahí sale esta historia que yo les conté, para ese público. Ese público que vive, que viaja contigo, que vive a través de las historias, que se ríe con las rutinas, que se involucra en las historias que cuenta Pedro, en fin.

“Ese es un público que vale la pena. No quiero ser cliché ni nada, pero es un público que a uno le hace la diferencia. Eso es muy bonito”.