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Nicolás Copano en una foto que compartió en su Instagram @copano en diciembre de 2020.

“Yo no soy un rostro bonito, no tengo parientes, todo lo que hago me tengo que esforzar y explicar tres veces más que el promedio…”, dice Nicolás Copano

Autor: Equipo Glamorama / 21 enero, 2021

“La gente no cacha que detrás de mi pega hay ene esfuerzo”, dice Nicolás Copano.

El comunicador de 34 años fue entrevistado en 3X3, el espacio que el chileno Juan Goñi realiza en su canal YouTube desde Seattle, Estados Unidos.

Copano se refirió a diversos episodios de su vida y profesión.

El rostro del área digital de Chilevisión también realizó una reflexión sobre los esfuerzos y la pasión que ha puesto en su carrera como comunicador:

“Yo no soy un rostro bonito, no tengo parientes, todo lo que hago me tengo que esforzar y explicar tres veces más que el promedio. Lo que hago me apasiona, entonces cuando me lo quitan me hace mucho daño. Y que tampoco quiero depender de terceros muchas veces por lo mismo y por eso me cuesta desarrollar relaciones.

“Yo solo pido trabajar más cómodo, en algo propio, como que no me cueste algo que me gusta. A mí me gusta comunicar. Que no me cueste, que un día me digan ‘a ti te tenemos considerado. Lo podrías hacer bien’. Siempre tengo que dar pruebas porque no soy cuico. Todo lo que he hecho es muy self-made man y eso también genera muchas sospechas porque es como ‘¿cómo lo hace?, ¿a quién le habrá pagado?’. No poh.

“Cuando partí en la Rock & Pop era el primero que llegaba y el último que se iba. En noticias llegaba a las ocho de la mañana a pauta y hacía el noticiero a las nueve de la noche y me quedaba y me apasionaba. Y como me gusta tanto, claro, me gustaría que una vez en mi carrera alguien me diera algo cómodo.

“Imagínate. Uno dice ‘¿y Vigilantes?’, que fue un buen hit de televisión abierta por dos años. Vigilantes, cuando me lo ofrecen, yo me niego a hacer lo que quería hacer. Tenía un programa de cable que se llamaba Demasiado Tarde, que trataba de hacer un proto de Jon Stewart sin guionistas de calidad. Y ojo que ese formato, que tenía la estética pero no los guionistas, igual tenía momentos periodísticos muy buenos, era como un noticiero que muchos imitaron.

“Tenía ‘la editorial de Copano’ cuando muchos no las hacían. ¿Y qué pasó? Cuando llego a La Red yo tenía mi productora, me podía haber llevado toda mi productora a La Red y hacer un programa. Y yo, con una responsabilidad con mi carrera, le digo a (la ex ejecutiva de ese canal) Natalia Freire ‘¿cuál es el programa más exitoso del canal, el que le va mejor en rating?’. Me dice ‘Intrusos’. Y yo digo ‘¿Intrusos? Ya. Entonces hagamos Intrusos en la noche, con el tono de Intrusos, la forma de Intrusos, pero en un plan donde no te vamos a decir que es un programa de espectáculos’. Vigilantes era un programa de espectáculos que tomaba las noticias, pero no era lo que yo quería hacer.

“Ojo, siempre quise hacer un formato como Duro de Domar, un programa argentino como esos de debate. Creo que lo hice bien. Después, cuando me fui a hacer noticias me pasaron el equipo más chico pero que tenía más capacidad de experimentar. Y claro, teníamos que aprender todo, conversar con el director lo que quería hacer.

“No tiene culpa la gente. Yo soy un weón que es muy difícil identificarse con él. Entonces las relaciones que la gente tiene conmigo son súper utilitarias, para bien o para mal. Recién ahora con Twitch, que hablo todos los días, la gente me va cachando, y que no es el mismo chico que estaba en la radio y quería decir todas las barbaridades del mundo, que las dije.

“Recién ahora veo que la gente dice ‘este weón no es tan pesado como yo pensaba’, o ‘no es tan mala onda’, o ‘no es tan sospechoso’. Es como ‘lo hace desde su casa’. Pero recién ahora, porque todas las veces que quise hacerlo  y que quise comunicarme tenía que antes preconfigurar todo yo ”.