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Cecilia Bolocco desclasificó la verdad de su matrimonio con Michael Young y de malévolos rumores íntimos

Autor: admin_copesa / 12 diciembre, 2014

Habló 25 años después. Cecilia Bolocco desclasificó la intimidad de su matrimonio más misterioso y del gran rumor que siempre circuló alrededor de su primer marido, el estadounidense Michael Young. Lo hizo en una extensa entrevista en el programa Mentiras Verdaderas, de La Red –VEA AQUÍ EL VIDEO. VAYA AL MINUTO 39-.

 

El 3 de marzo de 1990 se llevó a cabo “el gran acontecimiento en la historia del jet set criollo”, según describió Tomás Cox, el productor del espectáculo.

 

Los 50 millones que costó la ceremonia en la Iglesia Recoleta Dominica y la fiesta en el Palacio Cousiño fueron costeados en gran parte por empresas. Revista Cosas pagó siete millones de la época por la exclusiva. Los vestidos de la novia y su familia fueron regalados por Luciano Brancoli. Un hotel rebajó el precio del menú a la tercera parte de su valor y una marca de licores y otra de gaseosas puso las bebidas.

 

Lo que ocurrió luego siempre fue una incógnita. Hasta ahora, que Bolocco entrego este testimonio en la entrevista con Jean Philippe Cretton, en La Red:

 

“Nuestro matrimonio nunca fue una verdadera unión. Esa complicidad que uno busca en una relación de pareja no se dio. Puede haber sido que yo trabajaba mucho. El fue quien me alentó a tomar esta gran oferta que me llegó de CNN, por un  contacto que yo tenía en la época del Miss Universo. Esta persona vino a mi matrimonio, la invité yo, y estaba de novia con un consultor de CNN, esta persona me ofrece este puesto, y yo le dije a Michael.

 

“Nosotros nos estábamos casando y le dije: ‘Me parece una locura, no lo voy a tomar, me voy a quedar en Chile haciendo Martes 13. Estaré un par de meses del año en Santiago y luego me iré a Nueva York’, donde él estaba trabajando, haciendo un programa de niños. Me dijo: ‘Pero Cecilia, tú no puedes dejar pasar esta maravillosa oportunidad’. ‘Y es que yo no me siento capacitada, no soy periodista, no he tenido la formación para desarrollarme en ese campo tan complejo como es el mundo de las noticias en vivo para una cadena tan importante’. Y fue él quien me dijo ‘en realidad, tienes que hacerlo’.

 

“Al poco tiempo, desafortunadamente a él le cancelaron su programa, y la única posibilidad de vivir en Estados Unidos con un puesto importante era si yo tomaba este gran desafío. Me vi de alguna manera forzada. Y lo tomé, no tan convencida de que estaba preparada y que de verdad sería feliz haciéndolo.

 

“Llegué recién casada a Estados Unidos, a trabajar como una loca. Michael estaba en casa, él estaba sin trabajo, fue una situación que perduró durante varios años en nuestro matrimonio. Yo trabajaba mucho. El no trabajaba, armaba proyectos que no tuvieron éxito y hubo un desbalance muy profundo. Para él fue difícil estar en esa situación y verme a mí que cada vez me iba mejor. No se produjo esa unión entre dos personas, esa complicidad.

 

“Tampoco éramos tan amigos. No nos conocimos lo suficiente antes de casarnos. Yo buscaba de verdad tener una vida normal en Estados Unidos. Cuando me voy a vivir allá era en busca de eso, de una vida normal; casarme con este hombre que me parecía un gran hombre, de una muy buena familia, cariñosa, muy bien constituida. Era un hombre muy abierto de mente. Me observara con esta mirada, te diría como comprensiva, de decir ‘sale, extiende tus alas, desarróllate como mujer, como persona, como profesional’.

 

“Me parecía algo muy poco visto en el circuito de aquella época, aquí en Chile, en los hombres. Eran bastante más machistas y que una mujer trabajara tanto, o que quisiera desarrollarse en el plano profesional, no sé si ibas a tener tanto apoyo como en el caso de él, que para él era fantástico. Me sentí  muy apoyada en ese aspecto y pensé que funcionaría, pero nos hizo falta mayor comunión, mayor complicidad, y luego en el matrimonio no hubo tiempo, espacio para hacerlo.

 

“Esto (las versiones sobre una supuesta homosexualidad de Young) surge después de que nos separamos. No sé cómo lo puede haber tomado él. Desafortunadamente, no he vuelto a conversar con Michael. El siguió viviendo en Estados Unidos y no lo he vuelto a ver, pero siempre fue una persona que entendía muy bien el tema de los medios.

 

“En Estados Unidos él vivió en California, y recuerdo que me comentó en alguna época de que se lo habían sugerido a él, mientras trabajaba en los Angeles, eso, sobre su supuesta homosexualidad. Y se lo había tomado muy a la chacota, porque era bueno para bailar, se maquillaba para hacer su programa de televisión, se peinaba con secador de pelo. Era bastante coqueto, te diría… No sé si tú usas secador de pelo. Te peinas a la gomina…

 

“Recuerdo que lo echaba a la talla, y de avances que había tenido de hombres en el mundo del entretenimiento, así es que yo supongo que lo debe haber tomado con mucha soltura. Supongo, no lo sé.

 

“De mi y de tantas personas que están cerca de mí se han dicho barbaridades tan grandes, tan grandes, tan grandes, que yo solamente me limito a no hacer más comentarios al respecto. De partida, yo no puedo comentar cosas que no me atañan a mí. No sé de dónde surgen, de dónde nacen, no me puedo hacer cargo, y no ingresaré en esos terrenos. Porque no. Me parece tremendo”.