*

Glamorama
Karen en una foto de su viaje por el Sudeste Asiático hace un mes.

Karen Paola se confiesa y repasa a Daniel Alcaíno

Autor: Cristián Farías / 13 julio, 2018

A más de un año del episodio de las fotos filtradas que cambió su vida, que la hizo sufrir y patalear y cambiar y crecer; soltar amarras y reencontrarse, Karen Bejarano dice que se reconcilió con ella misma.

Que cometió errores como el tratar de dejar a esa Karen Paola de los programa juveniles que derrochaba alegría; y también aciertos, como el desembarco en Muy Buenos Días, que la tiene de rostro y panelista.

«Tenía fe, porque es lo que me gusta hacer. Esto es lo que yo amo y, por alguna extraña razón, sabía que era el lugar correcto, donde me iba a sentir mucha más cómoda, protegida e iban a respetar mis tiempos», cuenta sobre el matinal de TVN.

De su época en el Mucho Gusto mantiene los cariños con Lucho Jara («siempre está pendiente»), Paty Maldonado («se pasó de los amorosa que fue conmigo y con mi hijo») y Kathy Salosny («ahora de nuevo somos compañeras de canal»). Y está llena de esperanzas con su presente:

Hay un gran cambio en ti, desde los programas juveniles a hoy, panelista de matinal.

“He transitado por la televisión por más de 15 años, en los que he estado en las casas de los chilenos. De alguna u otra forma me han visto crecer, pero siento que yo cometí un grave error al querer demostrar que soy adulta, que soy mujer con opinión.

«Más que eso, tengo que ser yo siempre. Independiente de que hay gente que me dice Karen Paola o Karen Bejarano, soy Karen finalmente. Soy la misma y eso es lo que quiero recuperar.

«Recuperar a la Karen que siempre fui y que, por alguna razón, los tiempos, la vorágine de la televisión, se me metió en la cabeza que tenía que sacar. Siendo que esa es la que voy a ser siempre, la que quiero mantener”.

¿Crees que te saliste un poco de tus raíces?

“Es súper normal que pase y súper bueno reconocer que pasó, porque cuando uno logra entender que comete errores, y es capaz de visualizarlo para poder cambiarlo, está haciendo bien las cosas. En algún momento me equivoqué, quise demostrar quizás algo que no soy y no quiero seguir en esa tecla.

«Siempre fui la mujer alegre, graciosa. Tengo mis opiniones en mis temas, pero no quiero ser esta mujer seria. Uno cree que por andar más seria es más grande, y no es así. La grandeza no pasa por la seriedad, pasa por reconocer las equivocaciones. Quiero volver a hacer música, a conectarme con lo que dejé atrás y me hace falta ahora»

Volver a lo que fue Karen Paola.

«Más que lo que fue Karen Paola, quiero regresar a lo que soy yo, con todo lo que implica ser Karen. Principalmente recuperar mi alegría. La gente se olvida que uno pasa por etapas, que sufre golpes, caídas, dolores que son importantes. Por trabajar en la tele, uno no tiene derecho a estar mal, y ese derecho es innegable, no se puede perder.

!Son procesos. Hay gente que les dura más, a otras menos. Para mí ha sido un proceso súper largo, de mucha introspección, reconocimiento, recapacitación».

Lo que viviste el año pasado tiene mucho que ver con el machismo, pero cada día los movimientos femeninos están más fuertes.

«El movimiento es algo que las mujeres necesitábamos. Un movimiento que nos libere de tanta opresión, machismo y radicalización respecto al pensamiento, de muchos hombres y mujeres que creen que las mujeres no tenemos la capacidades de salir adelante solas. Que no podemos igualarlos en los sueldos, por ejemplo, con los hombres, teniendo las mismas capacidades.

«La historia ha jugado súper a favor de los hombres. Son los que tienen cargos de poder, y las mujeres las que se quedan en la casa, teniendo el cargo más importante que es la crianza de los niños. Un rol que se minimiza frente a la sociedad, porque no es un trabajo remunerado. Se minimiza el esfuerzo de la mujer por querer trabajar, querer ser mejor, querer salir adelante con su familia.

«Yo vengo de una familia súper feminista, donde las mujeres siempre tuvieron el poder en la casa. Mi mamá toda la vida trabajó. Muchas veces tuvo que dejarnos junto con mi padre en la casa de mi abuela, para que los dos salieran a trabajar. Y muchas veces vi a mi mamá siendo cuestionada por otras mujeres, porque trabajaba nos dejaba con alguna nana o con la abuelita».

En el último capítulo de Vértigo, «Yerko Puchento» habló nuevamente habló de ti, el tema de las fotos.

«No lo vi, pero me llegaron comentarios. Yo lamento que una persona que dice #niunamenos, a quien le pasó algo tremendo a su familia, con la pérdida de una prima (Gabriela Alcaíno, de 17 años, asesinada por su ex pololo), siga teniendo ese pensamiento tan machista. Yo no he concido que alguien haga humor o se ría del dolor o la tragedia de una persona. Yo no podría.

«Si él cree que hacer leña del árbol caído o reírse de alguien que lo está pasando tan mal es parte del humor, yo lo invito a que se ría de sí mismo, de todas las cosas malas que le han pasado, de todos los dolores que él ha vivido. No sé si sería capaz.

«Yo no podría reírme de los dolores de él. Jamás podría hacer un chiste con las tragedias que ha vivido, porque me imagino que como ser humano, ni siquiera conociéndolo, son cosas que le afectaron profundamente, que le dolieron en el alma y yo no podría jugar con eso”

¿Te molesta que siga insistiendo y que no haya un mea culpa de parte de él?

«Si viviera afectada por todo lo que la gente es capaz de hacer, chuta, viviría súper mal. A mí ya no me da rabia, no me da esa angustia que me daba. Me da pena, porque, con los tiempos que estamos viviendo, con las luchas sociales que estamos teniendo, me da pena que se le dé tribuna.

«Encuentro que él es un tremendo actor, Daniel Alcaíno tiene mucho talento. Me da pena que no haya sido capaz de reinventarse, que no entienda que los tiempos no están para eso. Es el único sentimiento que podría tener. Porque significa que todo lo que estamos avanzado, no lo entiende. Y la gente que no lo entiende está mal educando a otros».

Hiciste una denuncia por el asunto de las fotos, ¿en qué va eso?

«Te agradezco la pregunta, pero de ese tema no voy a hablar».