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Glamorama
Alvaro Ballero en una imagen de archivo tomada de pantalla del comercial "Yo Amo a Ballero".

«Esa campaña, ‘yo amo a Ballero’, fue tan mala que fue estudiada en las universidades, en las carreras de publicidad como la peor…», declara Vasco Moulian

Autor: Equipo Glamorama / 17 junio, 2021

«Yo creo que esa fue la perdición de Ballero», afirmó Vasco Moulian en Zona Latina sobre el comercial para una telefónica que Alvaro Ballero realizó en el año 2003, cuando estaba en el peak de su popularidad tras haber ganado Protagonista de la Fama, el primer reality chileno.

Entonces el actual ejecutivo de Canal 13 era un joven de 19 años y una gran empresa internacional de telefonía le pagó 35 millones de pesos por protagonizar un comercial donde decía «yo amo a Ballero».

Hace unos años en el programa Reality.doc Ballero declaró: «Claramente la gente no entendió, y mucha gente dice que fue mi lápida, porque era axacerbar lo peor del personaje, la egolatría, el facilismo de decir ‘soy famoso y nací con ello’. Y obviamente eso a nadie le gusta».

En tanto, ahora en el programa de farándula de Zona Latina, Vasco Moulian -quien en 2003 era productor ejecutivo de Canal 13- manifestó:

“Lo más lindo de esto, y siempre lo he dicho, es que la audiencia es la que va generando las circunstancias de cada una de estas teleseries, los reality. Las audiencias te iban diciendo. Es impresionante. Salía Ballero y el rating hacia arriba. Lamentablemente, y ojalá no nos esté viendo, pero salía Francesca Rojas y se pegaba un guatazo. Estaba la Cata Bono con Ballero y el rating subía.

“A Ballero nosotros le dijimos que no tomara lo del teléfono. Yo creo que esa fue la perdición de Ballero. ‘Yo soy Ballero’, esa campaña. ‘Yo amo a Ballero’, fue tan mala que fue estudiada en las universidades, en las carreras de publicidad, como la peor. Fue un fenómeno por lo mala”

Joche Bibbó: “Pero si hasta el día de hoy nos acordamos, ¿fue mala o buena?”

Mario Velasco: “Claro. ¿Cuántos años han pasado?”

Bibbó: “Veinte”

Cecilia Gutiérrez: “Fue mala para su imagen, pero buena para la empresa”.