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Marcelo "Chino" Ríos votando en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de 2017. FOTO: AGENCIA UNO

«Las señoras, 70 años, ‘Marcelito (Ríos), ¿me puedo sacar una foto con usted?’. ¿Tú crees que las saludaba? Las miraba de pies a cabeza y ni siquiera tenía un gesto…», cuentan en Me Late

Autor: Equipo Glamorama / 9 octubre, 2021

«No tiene sentimientos», afirmó la periodista Paula Escobar en Me Late, durante una conversación sobre Marcelo «Chino» Ríos y su debut en la plataforma Cameo, donde ofrece grabar y enviar saludos personalizados en video por valores que fluctúan entre los 121 mil pesos, para uso personal, y 849 mil si es para alguna marca o negocio.

En el programa de farándula del canal TV+ hablaron de ello y recordaron historias sobre relacionadas con la actitud del ex tenista de 45 años con personas que se le acercan. Esta es una transcripción del diálogo que se vio en pantalla:

Luis Sandoval: “Gran conmoción se produjo al revelarse que Marcelo ‘Chino’ Ríos también cae en esta moda, en esta tendencia, de ser parte de esto que cobran por hacer un saludo. Cobra desde 110 lucas hasta 850 mil pesos por grabar un saludo. Pero 110 lucas igual es caro. Por cada saludo”

Paula Escobar: “Que polémico, porque algunos pueden estar súper de acuerdo con que Marcelo Ríos pueda lucrar como quiera con toda su figura. Y otras personas, y ahí estoy dividida, a decir ‘¿pero cómo lucra un ídolo con un saludo?’”

Sergio Rojas: “Yo estoy juntando plata”

Daniel Fuenzalida: “Yo estoy juntando las 800 luquitas. Lo único que quiero es un saludo de Marcelo Ríos. Una cosa impresionante”

Escobar: “Es bien controversial el tema”

Rojas: “¿Cuál es la idea de una persona que tiene toda la plata del mundo vender un saludo? Lo que a mí me parece es que ese hombre sin alma lo único que necesita es un reconocimiento público. Él quiere estar en la palestra por cualquier cosa, porque él lo tiene todo.

“Tanta plata y no tiene en qué gastarla. El hombre no tiene amigos, el hombre se quedó absolutamente solo, con su familia, pero hay una parte de él como individual no tiene con quién compartir nada”

Fuenzalida: “Yo me uno a lo que dice Sergio. Marcelo no necesita el dinero, podría ir ese dinero a lo mejor a una institución, pero yo creo que es para estar presente en algún tipo de medio o plataforma.

“Además es raro que ahora Marcelo Ríos quiera mandar saludos, cuando él ha sido el anti saludo, cuando ha sido el anti autógrafo, el anti fotografía. Nunca le gustó firmar autógrafos, nunca le gustó sacarse fotos con la gente y ahora está como a merced de los saludos”

Sandoval: “A mí me tocó ir a cubrir una vez que fue a votar a Las Condes a unas elecciones Marcelo Ríos. Yo le hice todo el seguimiento y él es un hombre que llama mucho la atención por su forma de vestir, por sus lentes y por ser quién es.

“Recuerdo que las señoras, 70 años, ‘Marcelito, yo lo admiro’. ¿Tú crees que las saludaba o les decía gracias?. ‘¿Me puedo sacar una foto con usted, Marcelito lindo?’. Las miraba de pies a cabeza y ni siquiera tenía un gesto con las señoras o con las personas que se le cruzaban. Por lo tanto, me llama poderosamente la atención que no le gusta saludar en la vida”

Fuenzalida: “Eso es lo que estoy diciendo, porque en la época de los autógrafos, ni siquiera de las fotos, había de esas cámaras digitales, me acuerdo que una vez me tocó viajar con él a Concepción a una exhibición que yo animaba.

“En ese tiempo uno iba en bus al avión e íbamos en el bus. Iba Marcelo, iba harta delegación del tenis y empecé a ver a los mecánicos de los aviones, los que guían los aviones, se empezaron a poner como en fila. Ellos sabían que venía Marcelo Ríos, las personas que llevan las maletas, los que conducen los carritos.

“Se baja Marcelo Ríos del bus, va a caminar y se acercan, estaban todos súper ordenaditos, tenían una cámara de estas digitales, ‘Marcelo, una fotito con cada uno de nosotros’. Miró, agarró el bolso y subió. Ni siquiera dijo ‘no, voy apurado, voy a perder el avión’”

Escobar: “Se dice que eso sería involuntario por un síndrome que tendría Marcelo Ríos. He hablado con varias amigas como analizando… Y como que no se da cuenta, no tiene empatía”

Fuenzalida: “No logra ponerse en el lugar de otra persona”

Escobar: “Como que no cacha, no hay sentimientos, se va nomás”

Rojas: “Él es un mal educado”

Escobar: “O también puede ser timidez extrema”

Fuenzalida: “Lo de Paula puede tener veracidad, porque hay una historia de Marcelo Ríos que tiene que ver con lo deportivo que me enteré por un periodista.

«Cuando Marcelo sale número uno y gana en Miami, que le gana a Agassi, dicen, esto me lo contaron, no es oficial, que Marcelo siempre su ídolo había sido Agassi. De hecho, lo tenía en su pieza y era como su referente.

«Le toca por las coincidencias de la vida enfrentarse a Agassi, y Agassi dice ‘este cabro chico que viene avanzando y parece que es un talentoso’. No lo conocía, pero todo el mundo hablaba de esta revelación.

“Entonces Agassi dice ‘voy a ir a saludar a este cabro antes del partido y a conocerlo’, y creo que Marcelo ni siquiera lo pescó. Como que viene Agassi, siendo su ídolo, ‘que bueno que nos vamos a enfrentar, que bueno lo que vienes haciendo’. Y creo que lo miró y le dijo ‘¿quién eres tú?’”

Escobar: “No dimensiona”

Fuenzalida: “‘¿Quién eres tú? Vamos a jugar más rato, pero chao, sal del camarín’”

Rojas: “Ah, pero entonces él tiene alguna cosa”

Escobar: “Otra vez estaba jugando con Boris Becker, que hace mil años atrás era un seco, un alemán, y así arrodillado en un partido, ‘ya poh, córtala’, y Marcelo Ríos, chico, lo miraba así como ‘sigamos jugando’. No tiene sentimientos”.