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María Luisa Cordero en una imagen tomada de la pantalla de Pecados Digitales, Mega.

«¿Sigue pensando que su voto vale más que el de una asesora del hogar?». María Luisa Cordero: «Lo sigo pensando igual. Porque es cierto…»

Autor: Equipo Glamorama / 29 noviembre, 2021

“¿Sigue pensando que su voto vale más que el de una asesora del hogar?”, fue una de las preguntas que le formularon a la doctora María Luisa Cordero en la sección «deep test» de Pecados Digitales.

La siquiatra recientemente electa diputada estuvo en la última edición del estelar de Mega animado por Javiera Contador, junto a Marlen Olivari y Aylén Milla.

En la mencionada sección del programa recordaron los siguientes dichos de Cordero en 2013:

“El voto de una persona como yo, que tiene una posición universitaria, que ha trabajado en hospitales públicos, o sea, que me he desempeñado con los pobres, no va a valer lo mismo que el voto de mi Bertita. No puede valer lo mismo”.

Luego la profesional respondió de la siguiente manera a la pregunta formulada:

“(En tono de actuación) ‘Por cierto que no, estoy profundamente arrepentida…’ Lo sigo pensando igual (sonríe). Porque es cierto. A mí me encantaría que la Bertita tuviera la misma información que tengo yo.

“Yo quiero decirlo abiertamente, el criticar no significa faltar afectivamente a una persona. Yo siento mucho que la Bertita no haya llegado a aprender las cosas que aprendí yo.

“Entonces uno sufre que personas que no tienen la suficiente formación sean capaces de elegir a los políticos que tenemos. Y los políticos le hacen más daño a la Bertita que a mí. Entonces encuentro que hay una injusticia y que el voto tiene un sentido de información que aquí en Chile está descuidado”

«Desde su puesto de diputada electa, ¿qué estaría dispuesta a hacer para revertir esa situación?»

«Trasparentar que Chile tiene una educación nefasta. La educación pública chilena es lo peor que hay, y nadie quiere enfrentar que la gran venganza del dictador que tuvimos fue precisamente vulgarizar la educación en grados infinitos.

«Yo soy producto de la educación en Puerto Montt, en una escuela pública con profesores normalistas de excelencia. Salí de sexta preparatoria de Puerto Montt y llegué al liceo de niñas y no estudié hasta quinto año de humanidades. Porque todo lo que aprendí en la escuela primaria de Concepción me sirvió, porque los profesores tenían vocación, interés, una muy buena formación.

«No era un problema de sueldo, si ganaban bien, eran autoridades intelectuales en la provincia donde yo nací, en Llanquihue. Ahora los profesores dejan mucho que desear. Es un tema incómodo, impopular, pero lo tengo que decir, una educación muy mala, de muy baja calidad, y se perdió la mística que tenían los profesores.

«Y si yo pudiera hacer desde el papel que me tocará iniciar el 11 de marzo, que se inicia el período legislativo, si pudiera colaborar con eso estaría feliz. Pero yo soy una sola persona, voy a ser cordero aislado en una manada de personas que piensan muy distinto a mí».