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Glamorama
Daniela Castro y su perro Charlie. La víctima del ataque del perro, Carolina Mujica. Imágenes tomadas del Instagram @ladanicastror y de la pantalla de Chilevisión Noticias, respectivamente.

«(El perro) Charlie se sintió amenazado porque era alguien desconocido…», afirma Daniela Castro sobre ataque a productora que fue a trabajar a su casa

Autor: C. F. R. / 25 enero, 2022

«En ningún caso (el perro) Charlie fue corriendo a atacarla. El solo reaccionó porque se sintió amenazado, para que ella se alejara, pero al ser tan grande las consecuencias de su acto instintivo también lo fueron».

Esto es parte del testimonio de Daniela Castro sobre el ataque que realizo un perro de 80 kilos que estaba en su casa como parte de un proceso de adopción, a una productora que, en agosto del año pasado, fue a realizar un trabajo a la casa de la cocinera que ganó MasterChef.

Hace un par de semanas Chilevisión Noticias emitió un informe sobre el caso donde la productora atacada, Carolina Mujica, relató lo siguiente:

“La rehabilitación ha sido lenta. Aprender a comer de nuevo. Aprender a hablar de nuevo. Algo tan básico que es volver a sonreír de nuevo.

«Ella sale al patio, no recuerdo a qué, y en ese momento queda la puerta y entra (el perro) Charlie.

“En un momento yo voy a botar basura, me agacho, el perro de manera sorpresiva, sin ladrar o mostrarse agresivo, me ataca directamente al cuello.

“Tenía que ir sosteniendo mi cara, porque en el fondo no era una herida, sino que era… No podía hablar.

“Ella (Daniela Castro) tuvo buenas intenciones. Me mandó flores, me dio un par de regalos y de ahí no supe más de ella. Está en todo su derecho, porque no ha vivido conmigo todo este proceso, por lo tanto, es muy difícil que pueda comprender lo que esto ha causado».

En el mismo noticiero, la hermana abogada de la víctima anunció acciones legales.

En tanto, ahora Daniela Castro publicó su testimonio de lo ocurrido a través de un posteo en Instagram, en el cual relata:

«Producto del reportaje hace unos días y lo que ha salido en la prensa -donde considero que hay espacio para la duda-, quisiera aclarar y contar lo que sucedió en mi casa en agosto del año pasado.

«Lo primero es que yo siempre he estado dispuesta a hacerme cargo de los gastos médicos de Carola. Después del lamentable accidente siempre estuve en contacto con ella y me preocupé de su estado de salud. Además, le insistí en que me haría cargo de la situación e incluso firmé el pagaré de la clínica.

Conversando con ella casi todos los días, hasta los últimos días de septiembre. Sin embargo, los primeros días de octubre me llega una carta de sus abogados, informándome que ellos se harían cargo del tema. Lo que me sorprendió mucho, porque mi comunicación con ella siempre fue muy fluida y cercana. Pero Carola me dijo que ahora todo estaba en manos de su familia, que ella no quería hablar del tema y prefería mantenerse al margen. Por su supuesto respeté su decisión y todo quedó en manos de abogados, como ella propuso.

«Quiero dejar claro que siempre he estado dispuesta a hacerme cargo de esta situación, las cosas estaban avanzando hace meses en el ámbito legal y todas las semanas mi abogada tenía contacto con sus abogados para avanzar y dar una respuesta lo antes posible. Yo no sé nada de temas legales, pero es el camino que Carola eligió hace tres meses, decisión que entiendo, respeto y está en todo su derecho.

«Hay hartos puntos importantes que nos sirven a todos, como seres humanos, para aprender sobre los perros, la adopción, sus procesos, etc, y también para que no se difunda información incompleta.

«A Charlie llegamos porque queríamos adoptar a Ares y nos encantamos con este gigante. Lo fuimos conociendo a él y su historia. Es un perro grande, de 80 kilos, que fue maltratado y abusado por sus ‘dueños’, quienes luego lo dejaron abandonado en Fundación La Manada, la cual visito continuamente (una pena que eso pase, pero así es). Dueños de perros traumados por humanos, los llevan a rehabilitación y los abandonan, se olvidan de ellos y ahí quedan.

«Ese fue el caso de Charlie. Llevaba dos años aproximadamente ahí y sus ‘dueños’ ya habían dejado de pagar su mensualidad, de responder los mensajes y de preguntar por él. Lo abandonaron.

«A los perros grandes generalmente los quieren adoptar para cuidar parcelas o tenerlos solos en una concesionaria de autos. En resumen, para ser guardias o alarma. Así como los perritos negros son los que menos adoptan, también para los mayores es difícil encontrar hogar. Lo sé por mi fundación y porque he adoptado perros viejitos, grandes y enfermos, así como otros activos y jóvenes, como Ares y Chalota.

«Ese era el caso de Charlie. No queríamos que terminara amarrado cuidando autos o parcelas. Nuestro sueño era darle una nueva oportunidad, como se la merecía y que supiera lo que es tener una familia.

«Al adoptar hay varios procesos. Primero un proceso de adaptación y análisis del perro en la casa nueva y de los humanos también. A ver si resulta o no, porque deben asegurarse que queda en buenas manos,

«A Ares ya lo habíamos adoptado y después de meses yendo a La Manada y compartiendo con Charlie, quisimos ver cómo se comportaría en nuestro entorno. Llevaba dos semanas con nosotros, después venía una visita inesperada de parte de la fundación. Y en base a cómo habían sido esos días, se veía si lo adoptábamos y si se hacía el traspaso de papeles o no.

«Al ser yo parte de una fundación, sé que lamentablemente hay personas que quieren adoptar y después los devuelven. Pasa más de lo que se imaginan, por eso hay protocolos.

«En cuanto al accidente, en agosto del año pasado Carola y un film maker vinieron a mi casa para hacer una grabación y ese día ocurrió algo que no le deseo a nadie. Algo que me ha acompañado por meses y yo no había decidido publicarlo para no exponer a la víctima, que para mi siempre ha sido la prioridad y ella sabe.

«Charlie estaba afuera porque, como llevaba poco tiempo acá, no sabíamos cómo se comportaría con el comedor lleno de comida durante la grabación. Sobre todo por su tamaño que alcanza todo, fuimos responsables y lo dejamos afuera.

«La ley de tenencia responsable dice que, si estás afuera de tu casa con un perro grande, debe llevar corra y bozal. Pero estaba acá y apartado del lugar donde grabamos.

«Desde el principio Carola, amante de los perros, me preguntó por Charlie. Lo había visto en mis stories y lo encontraba maravilloso. Le dije que estaba afuera porque no sabíamos como reaccionaría con comida en el comedor.

«Grabamos y, al terminar, le conté la historia de él, que lo maltrataron de pequeño y que queríamos darle una vida como se merece, que estábamos en proceso de adopción. Ella entendió y empatizó con él.

«Como la principio me preguntó dónde estaba él y ya habíamos conversado de Charlie, al final de la grabación le pregunté a ella y al film maker si lo querían conocer, y me dijeron que sí emocionados. Abrimos, él entró, saludó, y ambos le hicieron cariño sin problema. Luego pasó algo absolutamente inesperado, una pésima reacción instintiva.

«Carola, muy emocionada, hizo videollamada para mostrarle el perro a su hermana. Lo mostró lejos, luego se acercó por el lado efusivamente. Se agachó para grabarlo abrazándolo de cerca y Charlie se sintió amenazado porque era alguien desconocido.
En ningún caso Charlie fue corriendo a atacarla. El solo reaccionó porque se sintió amenazado, para que ella se alejara, pero al ser tan grande las consecuencias de su acto instintivo también lo fueron.

«Lamentablemente los accidentes pasan y ojalá no hubiese sido así.

«Luego del accidente, Carola nos dijo que la lleváramos a la Clínica Las Condes porque tenía un muy buen seguro médico. Entramos y decidí yo firmar el pagaré, el cual me hace responsable de todos los gastos desde el ingreso a urgencias. Lo firmé yo sin dudarlo porque aún no llegaba su familia y sin esa firma no podían avanzar en temas de pabellón, que era lo más importante (cosas de clínicas, que no entiendo).

«Desde ese momento nosotros siempre quedamos y le dijimos a la familia que nos haríamos cargo económicamente de los gastos clínicos y de rehabilitación. Lo repetimos muchas veces para que supieran que estábamos ahí. Insistíamos que cualquier cosa nos avisaran que estábamos pendientes.

«Con Carola hablamos mucho tiempo. A pesar de que su familia me pidió explícitamente un par de veces que no me comunicara con ella, que me alejara y la dejara tranquila, seguimos en contacto y le tomé mucho cariño. Me preocupé de que supiera de que yo seguía ahí, tuve detalles y conversaciones de ánimo, que era lo único que podía hacer en ese minuto.

«Lamento muchísimo lo que le pasó a la Carola y también lamento lo que le pasó a Charlie. Ambos vivieron situaciones injustas y que dan rabia e impotencia. Nosotros queríamos hacer un bien por Charlie, pero su reacción instintiva nos dificultó ese proceso y Carola se vio afectada por este terrible accidente. A Charlie, mientras, lo llevamos a La Manada, por respeto a la afectada.

«Cabe destacar que Charlie es un perro sociable, cariñoso, que intimida por su tamaño, pero él solo quiere amar. Tuvo una pésima reacción que provocó este terrible accidente y cambió la vida de una persona.

«El día del reportaje, los abogados que representaban a Carola enviaron un mail informándonos que no seguirían en el caso, por lo mismo mi abogada conversó con Carolina y le informaron que desde ese momento su hermana la representaría.

«En la noche Carolina me escribió para que conversáramos y así fue. Siempre respeté sus tiempos y decisiones, porque debe ser muy difícil estar en su situación.

«Esto fue un accidente lamentable que ocurrió en mi casa y lo importante es que las cosas avanzaron y me haré cargo de los gastos de Carola por dos años. Rehabilitación, siquiatra, sicólogo y demases.

«Siempre he difundido la tenencia responsable de mascotas. Desde mi fundación o cualquier medio lo seguiré haciendo.

«Esto le pudo haber pasado a cualquiera. Fue un accidente. Lamentablemente le pasó a Carola, pero no sé cómo volver el tiempo atrás. Solo puedo seguir dando a cara con lo que hay que hacer, que es algo que todos debemos hacer ante cualquier tipo de accidente.

«Es importante también como seres humanos tomar precauciones ante un animal que no conocemos, Lo ideal es esperar que el perro quiera conocernos. No invadir su espacio. Es algo que debemos enseñar a la población y a los niños desde pequeños. Más aún cuando tienes información de que el animal vivió una vida de maltratos. Mi intención es y ha sido lograr que Charlie pueda tener una vida de perro como se la merece».