Glamorama

No Podemos Hablar: Julio César no se atrevió a preguntarle a Argandoña por qué su hija no le habla, ni por su pololo, ni por el supuesto veto a Kenita, entre otros

Autor: Cristián Farías R. / 13 marzo, 2024

«¡Tú cállate!», gritó Raquel Argandoña cuando el periodista Jaime Figueroa osó en Podemos Hablar, se atrevió, rozó un poquito más allá el tema de su hija Kel. Y ahí quedó. Eso fue todo. Se esfumaron las expectativas de quienes esperan o desean escuchar a la diva de 66 años contar su versión, testimonio del por qué su hija se enojó y no le dirige palabra, ni un llamado, ni siquiera un WhatsApp desde el drama que dividió a la familia hace cuatro años.

Porque la ex Miss 1975 fue la estrella, invitada con alfombra roja y todo, al debut de la nueva temporada del «estelar» de conversación de Chilevisión y se ganó los millones con facilidad. Envuelta en un dos pieza con brillo, habló de lo que quiso con Julio César Rodríguez. El nuevo animador que reemplazó a Elfenbein y Jean Philippe Cretton cayó ante sus pies, tratándola de «inmortal» y dirigiéndose en un susurro, dos o tres tonos más abajo que a Miguelito, otro entrevistado al llamó «viejo verde» y «mecha corta» y sí arrinconó.

«Juio César Rodríguez, agudo, ingenioso, directo y sin filtro, llevará a sus invitados al límite», anunciaba la publicidad del estreno del programa. Pero el hombre que le para los carros a ciertos políticos, que hizo callar al «Pastor Soto» y criticó a Pancho Saavedra por «maqueteado» en el Festival de Viña fue una oveja.

El periodista de 54 años que dirigió un diario y ha sido el anfitrión de lates no le preguntó a Argandoña ni por las razones del tema con Kel, ni por temas de primera plana en la prensa de espectáculos, como los ires y venires de la ex intérprete de La Quintrala con su novio o el supuesto veto a Kenita Larraín y Daniella Campos que impuso en su programa en el canal TV+, entre otros.

La invitada lloró al detallar la gravedad de su problema de salud en Cancún, la operación y el ramo de flores que le mandó Kel a la clínica. Pero ni siquiera mencionó el nombre de la influencer. JC tampoco, y solo más tarde, entre talla y talla, como mucha cosa, la nombró.

Argandoña relató cómo quiere su funeral, contó un par de historias de infidelidad de sus ex y sería todo. Bárbara Walters y Oriana Fallaci se remecen en su tumba. Porque en Podemos Hablar, al menos con Raquel, hay temas de los que no se pudo hablar.