Glamorama
Tonka Tomicic entre lágrimas en el video que esta noche de domingo publicó en su Instagram.

«Me sentí muy imbécil», «se me vino la vida encima», «tenía que vivir mi propio infierno»: Tonka se confiesa entre lágrimas y risas y se muestra como nunca antes

Autor: Cristián Farías Ravanal / 16 febrero, 2025

«Sentí que se me vino la vida encima, me sentí muy imbécil. Sí sentí que tenía que vivir el infierno, mi propio infierno, porque no quería que se me olvidara», es parte del testimonio que esta noche entregó Tonka Tomicic a través de un video, adelanto de un docurreality, donde se muestra como nunca antes. Sin maquillaje, sin peinado, en su nuevo hogar, junto a su hermana adorada, riendo, cantando, en momentos de la vida diaria. Y también llorando.

Un resumen de cómo enfrentó el calvario que vive desde que el Caso Relojes se hizo público y su ex esposo, Parived, fue formalizado -la animadora de 48 años nunca fue formalizada- y ha sufrido cahuines y acusaciones que nunca han sido comprobadas. Un vistazo a su vida lejos del glamour, los trajes de alta costura y las cámaras, con humanidad y sentimiento.

El video fue realizado por Ozcar, el fotógrafo que prefieren las celebridades, desde Kel Calderón a Diana Bolocco, y es el primer posteo que Tomicic luego de que borró todos sus contenidos en su Instagram y de que Glamorama confirmó que reaparecerá en la Gala de Viña, que Mega emite a las 21 horas este viernes. Es el adelanto de un documental de mayor extensión.

Parte de sus palabras en el registro son:

«Esta historia se ha contado a través de voces de otros, pero con las voces de otros, pero nunca con mi voz, y eso es responsabilidad mía, yo lo asumo, porque me cuesta hablar de mí… Siento que la vida me lleva a este límite porque si no, nunca lo hubiera hecho, no lo haría (hablar de sus cosas)

«Uno se cuestiona y dice ‘¿mi voz tiene la suficiente fuerza para hablar?’…

«Sentí que se me vino la vida encima, me sentí muy imbécil. Sí sentí que tenía que vivir el infierno, mi propio infierno, porque no quería que se me olvidara. Me tuve que reconciliar conmigo, me tuve que volver a querer, me tuve que volver a admirar, tuve que sentir que valía

«Soy muy de lamerme las heridas sola. Pero yo me veo mis cicatrices. Pero cuando me las veo, me gustan, porque me marca y me demuestran todas las veces que me he levantado, y me voy a seguir levantando… Una y otra vez».