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Glamorama
Camila Recabarren y María Luisa Cordero en imágenes tomada de pantalla de archivo.

La frontal parada de carros de Camila Recabarren a la doctora Cordero

Autor: Equipo Glamorama / 16 enero, 2019

Camila Recabarren podría llegar a ser una tremenda panelista o comentarista televisiva si quisiera estudiar y abocarse a ello. Las condiciones las tiene y este martes lo demostró en el matinal de Chilevisión: fue la única que arrinconó a María Luisa Cordero.

La siquiatra de 75 años tuvo un muy extenso contacto telefónico con La Mañana. Estuvo más de una hora hablando con los rostros del programa liderado por Julio César Rodríguez. El tema: la querella que interpuso Cathy Barriga contra la doctora por injurias graves reiteradas.

La acción judicial se refiere a los dichos de Cordero en Hola Chile, de La Red, en octubre pasado. Allí afirmó cosas como que la edil de Maipú “tiene una encefalopatía de altura”, “no logra desprenderse de la pobla”, “tiene rasgos histéricos”, “va a empezar a escuchar voces y le van a hacer electroshock”, o “tiene un sorete dentro de la cabeza”.

La querella pide para la siquiatra tres años de reclusión en su grado medio y una multa de unos siete millones de pesos.

Ayer en su larga conversación con La Mañana, Cordero habló muchísimo. Explicó su manera de referirse a personajes televisivos, ofreció disculpas en diversas oportunidades y distintos tonos a Cathy Barriga y bromeó con Julio César Rodríguez, quien es amigo suyo.

El tono fue súper amable. Hasta que Camila Recabarren decidió poner los puntos sobre algunas íes:

María Luisa Cordero: “Vean la posibilidad del altruismo. Cuando escucho a Cavada, yo digo ‘les está enseñando’, en un montón de cosas, en un dicho sutil, en un comentario dicho al paso. Pero uno se da cuenta de repente cuando las personas hablan más allá”

Camila Recabarren: “Pero usted es una de esas poh doctora. A usted la he visto muchas veces,  a veces coincido con su opinión, me gusta como opina, pero muchas veces siento que no lo hace desde el respeto, y ahí muchos se equivocan. No sé, Pastor Soto, son muchos los que transmiten al final mensajes de odio”

Cordero: “No me vayas a comparar con el doctor soto, porque ahí sí que te quito el saludo”

Recabarren: “¡No pueh! (risas)”

Cordero: “Camilita, buen punto lo que tú estás diciendo, pero escúchame lo siguiente. Mira, lo que pasa es que yo me crié en mi casa con unos papás campesinos, con una formación muy aguerrida. Mis papá nos decía ‘ustedes no están obligados a respetar a cualquiera’. Escucha esto bien Camila, ‘ustedes están obligados a tener consideración por el otro’.

“‘¿Y por qué, papá? Explíquenos’. ‘Porque el respeto, María Luisa, viene del latín, yo me agacho bajo tu pecho, que tú eres superior a mí. Entonces, esa persona te tiene que demostrar que es superior a ti. Entonces aquí en Chile, cualquier pelafustán, grosero, mal educado, mal oliente, ‘usted me tiene que respetar’.

“Esos guardias que están en la entrada de los almacenes: ‘oye, por favor, déjame pasar’. ‘¿Qué le pasa señora?’. ‘Oye, por favor, si tú eres el guardia nomás, no eres el dueño de esta empresa’. ‘Usted me tiene que respetar’. ‘Muéstrame que eres respetable. Yo a ti lo único que te debo es consideración’. Queda marcando ocupado, porque apenas sabe su nombre, ¿me entiendes?”

Recabarren: “Doctora, con todo lo que usted nos está diciendo ahora, en usted no va a haber ningún cambio”

 Cordero: “¿Sabes lo que yo pienso? Que ustedes son como los evangélicos que tocan el timbre y me quieren convertir en el Evangelio”

Julio César Rodríguez: “Aquí nadie la quiere convencer de nada, pero yo creo que si…”

Cordero: “A mí me encanta que la Camila… Camila, no te preocupes que no te gusten las cosas que yo digo. Eso habla bien de ti. No eres una traga temas, no te van a vender cuentos a ti”

Recabarren: “Lo que me choca a mí es que un niño prenda la tele… O no tan niño, 18-19 años, y escuche a usted transmitiendo puras palabras, tirando mierda por tirar a personas equis. Se puede hacer, criticar, pero no…”

Cordero: “Depende la definición que tú tengas de tirar feca. Estamos en un horario de niños, y si estás respetando a los niños, no digas garabatos por Camilita”

Recabarren: “Ah, pero (risas)… Es verdad”.

Cordero: “Yo cuando vi a la Camila, cuando fue candidata dije ‘¡qué bueno que fue candidata!’, porque es una chica de provincia, yo también soy de provincia.

“Entonces, cuando uno critica no es solamente tirar malas vibras y desarrollar el odio. La crítica lleva implícito un acto de cariño. ‘Me estoy dando cuenta que te estás metiendo en las patas, por favor no lo sigas haciendo. Yo te estoy entregando este valor de darme cuenta. Hazme caso’. Aunque tú no lo creas, yo le caigo bien a la gente joven, Camila”.

Más tarde, la siquiatra repasó situaciones con personajes como Kenita Larraín o Ana Alvarado, a quienes en su momento trató de manera similar a Cathy Barriga y con quienes más tarde se reconcilió.

Recabarren: “Esa es la doctora que también queremos conocer. Porque ahora, escuchándola bien, y si ha hecho todos estos gestos de acercarse y pedir disculpas, habla bien de usted”

Cordero: “Que bueno que lo reconozcas, Camilita”

Recabarren: “Lo mío es algo porque me enojé una vez, porque dijo algo de mi mamá. Pero ya lo perdoné”

Cordero: “Pero lo contaste tú, indiscreta. Yo lo repetí porque tengo buena memoria. El peligro mío es que tengo buena memoria. Si tú te sentiste ofendida, aprovecho esta mañana del 15 de enero, recibe mis disculpas, por favor”.

Recabarren: “En su momento me sentí ofendida, pero ahora que tengo todos esos temas resueltos. Lo paso, pero eso es a lo que yo iba, a hablar muchas veces con más información, ahí se equivocó”

Cordero: “Sí, tienes razón”.