Glamorama
Amaro Gómez-Pablos y Amaya Forch en imágenes de archivo. IMAGEN TOMADA DE PANTALLA y FOTO AGENCIA UNO

¿Se referirá a Amaro Gómez-Pablos? Dura crítica del padre de Amaya Forch contra ex maridos que se victimizan

Autor: A. Cantuarias / C. Farías / 25 enero, 2017

El padre de Amaya Forch es un hombre respetado. Es un reconocido periodista, cineasta, escritor y asesor de márketing de pólíticos. A sus 68 años se ha separado tres veces, aunque en una comentada entrevista en La Segunda dice que «nunca llegué a estos grados de violencia. Los hombres en nuestra relación con las mujeres nos aprovechamos de sus debilidades».

En la conversación con el vespertino Forch padre asegura que no quiere hablar de su ex yerno Amaro Gómez-Pablos, ni de la escandalosa separación del periodista y Amaya. Pero explica que otra de sus hijas está viviendo una situación similar, y por eso, tiene unas cuantas cosas que decir sobre el comportamiento de ciertos maridos luego de separarse.

Es un discurso claro y certero. Una crítica abierta que Amaya replicó en su cuenta Instagram laforch con el comentario «mi papá, un crack!». Esta es parte de la respuesta de Juan Forch en el diario cuando le plantean la pregunta «¿qué observas?»:

“El abuso de hombres que alentaron a sus mujeres a quedarse en casa y que, al separarse, quieren compartir gastos, que la mujer salga a trabajar sin experiencia y gane lo mismo que ellos, desconociendo que mientras ellos se desarrollaban profesionalmente, ellas le cuidarán la retaguardia. La violencia de maridos o parejas que apelan a sentencias para no pagar las pensiones, prefiriendo gastar en abogados que asumir lo que les corresponde, aunque ello afecte a sus hijos.

“Triquiñuelas como defender el derecho a la tuición compartida, pero nunca solicitarla o hacerlo sin argumentos, para que no se las concedan y quedar como víctimas de una ley injusta.

«Me impresiona la escasa solidaridad del género, la tendencia de las mujeres a aceptar las ‘verdades’ de los hombres y sospechar de las ‘verdades’ de sus congéneres. He visto a conductoras de TV que juzgan livianamente a otras mujeres. Los medios se inclinan por la versión más extrovertida en detrimento de la más reservada, que siempre es de la mujer. ¿Por qué la sociedad se conmueve con un discurso masculino sensible, aunque no se condiga con el actuar de quien lo emite? ¿Será que los papá-corazón emocionan porque pasan por sobre su machismo natural al hablar de estos temas, sin importar que estén atrasados cuatro meses en los aportes que deben hacer?»