Glamorama
Javiera Contador en una imagen de 2016 tomada de la pantalla.

«Con sus altos y bajos, si igual el encierro afecta, pero ya estamos… Da vergüenza quejarse porque hay gente que de verdad lo pasa mal»: el balance de Javiera Contador sobre el año de la pandemia

Autor: Equipo Glamorama / 1 noviembre, 2020

«Da como vergüenza quejarse», opina Javiera Contador a la hora del balance de este año de pandemia.

La actriz se contactó hace un par de semanas con el programa que “El Kiwi” y Julio Jung Jr. transmiten en streaming por el Facebook del portal de noticias Atentos Chile.

La intérprete se refirió a variados temas. Recordó su época como coanimadora de matinales, se sometió al cuestionario mañanero del espacio y opinó de las dietas. “A mí que prolongadamente me digan ‘hay alternativas’ y me cambien el espárrago por la alcachofa no me funciona”, afirmó.

En tanto, así continuó su balance sobre este este año de coronavirus:

«Me ha tratado bien, bien dentro de lo que… No, bien. He podido trabajar igual. Acá hay patio, así que los cabros chicos pueden salir a gritar. Así que igual dentro de, bastante manejable. Pero con sus altos y bajos, si igual el encierro afecta, pero ya estamos, es que está como terminando el año”

Jung: “Como dicen por ahí, bien para el tiempo”

Contador: “Claro. Además no sé si les pasa a ustedes pero da como vergüenza quejarse, porque yo sé que hay gente que de verdad lo pasa mal. Entonces como que andar quejándose no da”

Julio Jung: “¿Cómo despiertas en la mañana, bueno onda o mala onda?”

Javiera Contador: “Buena onda y de verdad. Hay gente que le molesta eso, la gente mal genio incluso le pone más mal genio que la gente se despierte de buen genio. Como ‘¿por qué estás de buen humor si es de mañana?’. ‘No sé, perdona’. Pero sí, yo despierto de buen humor.

“Soy como al contrario, tengo como energía de cabro chico, entonces en la noche cuando me da sueño ahí me pongo de mal humor. Tengo sueño, me quiero dormir”

Kiwi: “Es verdad, a mí me pasaba cuando iba a dejar a mi hija al colegio. La pasaba a buscar y yo contento y me decía ‘ay papá, ¿cómo puedes estar tan contento?’. Claro, porque ella como amanecía mañosa le molestaba”

Contador: “Le da rabia, claro. No, yo no. Eso sí despierto altiro, ¡pum!, sonó el despertador la primera vez, ya, arriba. No tengo problema. Pero en la noche sí me pongo latosa porque me da sueño, ese sueño como una especia de narcolepsia, como que caigo así, me muero”

Kiwi: “Tú hiciste muchos años el Mucho Gusto, te levantabas tempranito ahí, ¿seis de la mañana?”

Contador: “Sí poh. Y lo que me pasó ahí es que en el fondo perdí neuronas nomás, porque no me acostaba a las seis de la tarde, eso es imposible. Cuando haces matinal mantienes tu vida porque tampoco quieres dejar de tener vida social y todo.

“Y aperraba. A veces hacíamos unas comidas con los compañeros de curso, unos medios regadillos y yo igual al día siguiente… Nunca así curada, pero sí como sus vinitos, qué sé yo, y al día siguiente aperrando igual, durmiendo tres o cuatro horas, vamos. Como que el cuerpo se acostumbra. Es súper sano… (ríe)”.