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Miguelo y Miguel Piñera en imágenes tomadas desde las pantallas de Canal 13 y La Red, respectivamente,

“Nunca más (lo vi)… Yo soy caballero, si nos vemos nos vamos a saludar, pero no sé si lo abrazaría”, cuenta Miguelo a 17 años del quiebre total con Miguel Piñera

Autor: Equipo Glamorama / 26 mayo, 2021

«Entre Negros era todo exceso, empezando por los dueños. Entonces era todo ‘wajajá, wijijí, wojojó’, y los amigos, amigotes, y vamos haciendo salud y tomando gratis todos al final», recuerda Miguelo sobre los seis años en que fue amigo y manejaba con Miguel Piñera el local Entre Negros en el Barrio Suecia.

Durante los ’90 fueron llamados «los reyes de la noche» en los medios de comunicación.

Hoy el cantante de Filo Contigo declara que es una experiencia que  jamás repetirá. Cuenta que el distanciamiento con «El Negro» Piñera fue total y que no se vieron «nunca más».

El intérprete y emprendedor gastronómico de 64 años fue entrevistado por Martín Cárcamo en el programa De Tú a Tú en Canal 13.

Sobre su período de «escapismo» junto a Piñera dice que se gatilló debido a lo devastador que fue para él y su entonces esposa, la modelo Ana María Cummins, el accidente en una piscina que tuvo el segundo de sus tres hijos, Sebastián, de tres años y medio, lo cual derivó en parálisis cerebral (hoy es un joven de 30 años al cuidado de sus padres). El matrimonio terminó separándose.

Este fue parte del relato de Miguel Esbir, verdadero nombre del cantante:

“Me acuerdo que salí a dar una vuelta, fui al Seriatutix, como para ver otra cuestión, y después el Negro se fue a meter allá y ‘hagamos una sociedad’. Y yo estaba esperando una cosa así, porque quería escaparme de algo, sufrí de escapismo, y tú no puedes entender eso.

«Me pegué como un bypass de seis años, que no era lo mío, para volver a mis valores de nuevo recién”

Martín Cárcamo: “Y esto lo atribuyes a esta bomba. O sea te fuiste a la cresta”

Miguelo: “Claro. Me fui a la cresta y toqué fondo ahí”

Cárcamo: “¿En qué sentiste que tocaste fondo? Ahora que lo miras más viejo”

Miguelo: “Mucha fiestoca que no llegaba a nada. Hacía fiestoca y más encima hacía deporte, una cuestión muy enredada. No me lo entiendo a estas alturas. Pero pasaron cosas que tenía que pasar eso para ser la persona que soy ahora. Menos mal que pasé una cosa así”

Cárcamo: “¿Y con tus hijos cómo fue ese período?”

Miguelo: “Bien. Siempre presente, tratando de hacer lo mejor”

Cárcamo: “¿Y en esos seis años caíste en excesos?”

Miguelo: “Sí poh. Si Entre Negros era todo exceso, empezando por los dueños. Entonces era todo ‘wajajá, wijijí, wojojó’, y los amigos, amigotes, y vamos haciendo salud y tomando gratis todos al final.

«Sufrí de escapismo porque no quería eso para mi vida. Yo quería casarme por una sola vez, si yo soy lo más conservador que hay. Entonces eso no me resultó y ahí quedé pegado. Todavía tengo mi fantasma con eso”

Cárcamo: “¿Qué fantasma?”

Miguelo: “De tener un compromiso nuevo”

Cárcamo: “¿Te da miedo?”

Miguelo: “Claro. Todavía. De casarme, no sé, ojalá… Vamos a ver”

Cárcamo: “¿Crees que el accidente de tu hijo influyó mucho en el quiebre de tu matrimonio?”

Miguelo: “Sí. Sí poh, absolutamente”

Cárcamo: “¿Cuándo dices ‘esto está mal’? Son seis años. ¿En qué minuto dices ‘se acaba esta cuestión?”

Miguelo: “Estaba en la época del Entre Negros muy mal y trataba de tirarlo para arriba y me contrataron en el Hotel O’Higgins para cantar. Estuve un mes en el O’Higgins.

«Dejé botado el negocio. Se quedó una persona a cargo. Alguien falsificó algunos cheques que tenía yo en esa época, falsificó mi firma y cargaron contra mí, y me fui detenido tres días (en mayo de 2004).

“Me llevaron de ahí a la cárcel de Valparaíso y me iba a quedar ahí. Y gritaban desde las ventanillas ‘chica colegiala, colegialo’. Me trajeron esa misma noche a Santiago. Hasta que se dieron cuenta de que las firmas no eran mías y todo el cuento, que no tenía nada que ver. Igual estuve tres días”

Cárcamo: “¿Y cómo fueron esos tres días?”

Miguelo: “Pésimos. Me fueron a ver mis hermanas, la Ana María. Y ahí me di cuenta que calle Suecia a la cresta. Nunca más. Nunca más esas amistades, nunca más esto y cambié totalmente de switch. Y me fui totalmente a vivir a Concón, a mis raíces antiguas”

Cárcamo: “¿Lloraste en ese período que estabas en la cárcel?”

Miguelo: “Mucho. Me hizo mucho pensar. ‘Mira dónde estoy. ¿Qué hice?, ¿qué mal hice?’. Me sirvió mucho de experiencia, cosas que no voy a volver a hacer

Cárcamo: “¿Qué no vas a volver a hacer?”

Miguelo: “No cuidarme. No ser confiado”

Cárcamo: “¿Nunca más viste al Negro Piñera?”

Miguelo: “Nunca más. No lo he visto. Lo he visto en la televisión”

Cárcamo: “En ese momento, cuando te fuiste a la cárcel, ¿no te fue a ver?”

Miguelo: “No… Yo soy caballero, si nos vemos nos vamos a saludar, pero no sé si lo abrazaría”.