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Glamorama
Pancho Saavedra, Vanessa Daroch y Jorge Zabaleta en imágenes tomadas de la pantalla del live que hicieron por Instagram.

«Le digo ‘anoche vine y me pasaron un papelito para venir a pagar’. Me responde ‘imposible, porque anoche fue la noche más tranquila, no vino nadie…'»: Vanessa Daroch relató vivencia paranormal con «enfermera embarazada»

Autor: Equipo Glamorama / 2 agosto, 2021

«Te juro por mis hijos, te juro por mi mamá que me está mirando que esto es real”, les comentó Vanessa Daroch a Pancho Saavedra y Jorge Zabaleta sobre la vivencia paranormal por la que pasó con una supuesta enfermera embarazada de ocho meses en una posta del norte.

Los tres personajes televisivos se contactaron por Instagram para conversar y este fue el relato de Daroch que causó exclamaciones de sorpresa en Saavedra y Zabaleta:

“Yo vivía en Iquique, en Huara, al interior, y un día andábamos en la Zofri haciendo compras. En ese tiempo no había nada más bacán en Iquique que la playa o la Zofri. Y cuando llegaban visitas lo primero que hacías era llevarlos a la Zofri.

“Y andábamos en la Zofri cuando tuvimos que subir ya muy tarde, porque es lejos Huara de Iquique, y tenía que inyectarme un antibiótico a las 21 horas y ya era como las 23.30.

«Llego a mi casa, dejo a los niños y me voy a la posta de Huara. No sé si toco un timbre, no me acuerdo, y sale una enfermera. Y era una enfermera tan linda. Le digo ‘me va a matar, perdón la hora’, porque eran las 00.30. ‘Pero no puedo pasar hasta mañana sin ponerme este medicamento, que es un tratamiento, un antibiótico’. Y me dice ‘tranquila, pase’.

“Entro, la miro, y ella estaba trabajando embarazada de ocho meses. Le digo ‘¿por qué usted está trabajando embarazada de ocho meses?’. Me dice ‘no, todo bien, si ya tengo fecha de parto. Así que quise trabajar hasta el final nomás’. Aparte que aquí estoy en una posta, cualquier cosa llamo por radio y todo’.

“Le pasé el medicamento. ‘Ya, dese vuelta’. Me bajé el pantalón. Me puso el alcohol. Lo mojó. El olor a alcohol en la sala. Me pincha y me pone el típico pañito con alcohol, la tela. Me levanto. Seguimos hablando. Le dije ‘cuídate, no puedes seguir trabajando en estas condiciones. De aquí a que llegue una ambulancia olvídate’.

«‘Ya, ¿cuánto te debo?’. ‘No. Te voy a hacer un papelito y con este papelito vienes a pagar cuando me veas acá en la posta’. Me hace un papelito con mi nombre. ‘Disculpa la hora de nuevo’.

«Al otro día me levanto y yo soy muy así con las platas. Fui, llego a la posta, ya estaba abierta, gente atendiendo, y les digo ‘sabes que anoche vine porque me pusieron un antibiótico y me pasaron un papelito para venir a pagar’, y eran cinco lucas.

“Y el que estaba al lado, que era crespo, bajito, me dice ‘¿cuándo vino usted?’. ‘Anoche vine y me pincharon y todo’. ‘Imposible, si anoche yo estuve de guardia’. ‘No poh’, le dije yo, ‘hay testigos’. Y le digo ‘pero si aquí está el papelito y me puso ahí que son cinco mil pesos’. Y le digo que está el pinchazo.

«Me dice ‘imposible, porque anoche fue la noche más tranquila. Anoche no vino nadie. Anoche nadie se enfermó en Huara’. Y yo le digo ‘¿me estás webiando? Era una enfermera embarazada y que era muy linda’. ‘¿Cómo era?’, me dice. ‘Pelo largo, largo, muy negro, con un delantal de puros ositos y era muy blanca’.

“Y cuando le digo ‘muy blanca’ empiezo a cachar lo que me había pasado. Y le dice (a otras personas) ‘vengan, vengan… Le pasó de nuevo a ella, ahora a ella’. Y yo ‘¿me pasó qué?’. ‘Ya nos ha pasado otras veces: ella era una enfermera que trabajaba acá, que quedó embarazada y trabajaba aquí en la posta. Y un día, cruzando la carretera para venir a trabajar, la atropelló un camión’.

“¡Pero me pinchó, Pancho! Y el papel estaba en blanco. No tenía nombre, nada. Te juro por mis hijos, te juro por mi mamá que me está mirando que esto es real”

Pancho Saavedra: “Ay, Señor Jesús, conchetumadre…”

Daroch: “Todos quedaron para adentro en esa posta. Hasta el día de hoy se acuerdan porque fue heavy. Me pinchó. ¿Qué pasó? Que seguramente entré en la dimensión de ellos. Por eso es que estaba en la sala y el guardia nunca me vio entrar, nunca me escuchó, nunca escuchó la risa. Y estuve conversando con la enfermera como 40 minutos. Y nunca me vio. Y ahí él dice ‘ha pasado otras veces acá en la posta…’”