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Glamorama
Julio César Rodríguez junto a sus tres hijos y su polola en imágenes que comparte en su Instagram @jcrodriguezoriginal

«De dulce y agraz…»: el relato en tono lúdico de las vacaciones de Julio César Rodríguez junto a su polola y sus tres hijos

Autor: Equipo Glamorama / 29 julio, 2022

«¿Cómo estuvieron las vacaciones?», le preguntó Monserrat Alvarez a Julio César Rodríguez este viernes al inicio de Contigo en la Mañana. «De dulce y agraz. Para qué voy a mentir… De hecho, ahora quiero una semana para estar solo», respondió el conductor de 53 años en el tono lúdico y con humor que tuvo toda la conversación sobre el tema.

Hace unos días Rodríguez posteó en Instagram una imagen del inicio de su viaje de descanso junto a sus tres hijos (Felipe, de 33 años; Joaquín, de 16, y Julieta, de doce) y su polola, maquilladora de nombre Natalia.

En tanto, esta mañana el periodista regresó al matinal de Chilevisión y relató lo siguiente, en el tono relajado ya mencionado:

“Lo que pasa es que es difícil congeniar lo que quieren niños de distintas edades con lo que quiere uno. Y uno de repente se da cuenta que para qué va a ser tan estricto. Yo quería que, por ejemplo, todos los días todos tomáramos desayuno. Mira la tontera…

“Entonces era ‘¡vamos! ¡Todos arriba!’. No me levantaba tampoco a las ocho. ‘¡Vamos!’. Nueve y media y en el Caribe un sol desde las seis de la mañana. Otros habían ido a bailar a una piscina. Se habían tomado siete caipirinhas, no sé, piña colada.

“Y ahí yo, ‘¡a levantarse al desayuno!’. Y me miraban con una cara así… ‘Papá, son vacaciones, ¿o no?’. ‘Sí, pero son vacaciones distintas, porque estamos acá al sol’. Y se tapaban…

“Decía ‘desestimada’. Me daba una vuelta. Volvía media hora después. ‘¡Vamos!’… Y tenían hora límite de las doce. Y a las doce y media partía la comida. Entonces era más el horario. Los primeros tres o cuatro días lo logré. Los últimos tres, fracaso total.

“Y cuando lograba que todos pudiéramos ir, de repente yo veía que estaban viendo el teléfono. Les hablaba y me decían ‘sí, sí’. ‘¿Qué estás haciendo ahí?’. ‘Estoy viendo una película’, en la mesa, en la mañana, afirmado de un vaso el teléfono, y con audífonos.

“Y digo ‘estamos aquí compartiendo’. ‘Es que me quedan 15 minutos. La estaba viendo ayer. Son 15 minutos’. ‘¿Pero por qué no lo ves después?. ‘No. Es que después, con el sol, no veo’.

“Si esta generación tiene explicación para todo. Quedo así. Igual son simpáticos. Me hicieron reír. Yo pensaba si era así cuando chico. No creo. Tienen un argumento, salidas para todo pero increíbles, para levantarse tarde, para acostarse tarde, ‘mañana sí que nos levantamos temprano. Hoy día hay que acostarse temprano’. Y nada funcionaba.

“Me levantaba a las dos de la mañana al baño y todo prendido. Y me engañaban poh. Todos apagaban la luz, dejaban los teléfonos. Y decía ‘estamos’.

“Aquí había una cuestión de menor de edad (se refiere a una discoteque para menores de edad). Pero Monse, todo es un conflicto. Todavía no salíamos y Julieta, que es la más, pone el ojo, ojalá no sea periodista… Todavía no salíamos de acá y decía ‘¿y quién se había sentado con quién?’. Y éramos cinco.

«Y todos se miraban, porque uno va solo, si éramos cinco. ‘Yo creo que hay que conversarlo altiro’. yo tirándolo para el final, ‘veámoslo allá, en el aeropuerto’.

“Todo era un problema. ‘Y las habitaciones, ¿quién va a compartir con quién?’. Todo era un lío”.