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Glamorama
Pamela Díaz y Manuel Neira, junto a la hija de ambos, Trinidad, en una imagen de julio de 2019 tomada de la web.

“Uno era más aperrado. Quería algo, yo iba y tocaba la puerta. Pero los cabros hoy no son así porque uno también les da casi todo…”, afirma Pamela Díaz hablando de su hija de 19 años

Autor: Fran Varela / 8 diciembre, 2020

En una reciente conversación de Francisco Saavedra con Pamela Díaz, en el espacio que el animador emite por Instagram, él mostró una foto de Trini Neira, la hija mayor de la comunicadora, y comentó “¿qué onda lo linda?”.

Esto dio paso a la siguiente reflexión de Díaz sobre la maternidad:

Pamela Díaz: “A la madre, ¿a quién más va a salir? Está claro”

Saavedra: “Es que es preciosa. Tu vida familiar está súper resuelta con tus hijos. Te sientes una mujer profundamente afortunada y feliz de tener los hijos que tienes, me imagino. ¿Qué significa la maternidad para ti?”

Díaz: “No”

Saavedra: “¡Ya poh! Respóndeme algo en serio”

Díaz: “Estoy cansada. ¿Sabes lo que es estar con estos cabros todos los días? Es más, toda la pipol, hay tres mil personas (conectadas a la transmisión en vivo), les quiero decir: no tengan hijos. Es un cansancio. Tienen que trabajar por obligación y no solamente por ustedes. Tiene cosas muy lindas, pero de verdad que… (Trini) Tiene 19, salió de cuarto medio y tiene un genio… Yo le digo ‘Trini, viene la graduación y la cuestión’. ‘¿Y?, qué lata, no quiero ir, que fome, hazlo tú poh’”

Saavedra: “Pero para, verdad que tú eras muy simpática antes…”

Díaz: “¿Cómo no? Acuérdate cuando trabajábamos juntos en el matinal y nos echaron porque nos decían que éramos fomes”

Saavedra: “Ahí eras simpática, simpática conmigo y todo. Pero igual yo creo que cuando dices que la Trini tiene un carácter especial y que es pesada, tú fuiste súper pesada cuando eras más chica”

Díaz: “Sí, ¿pero sabes lo que me pasa? Que los cabros de hoy día, no sé si les pasa a todos los que nos están mirando, yo siento que uno era más aperrado. Por ejemplo quería algo, yo iba y tocaba la puerta, ‘quiero hacer esto, quiero hacer lo otro y ayúdenme’. Yo iba a casting de rubias poh, si soy idiota, pero yo quería trabajar.

“La única morena en una weá de rubias. Me decían ‘pero Pamela de nuevo, si ya te hicimos archivo, esto es de rubias, sale de acá’. Y yo ‘no. Es que ninguna tiene esta cara. Entonces yo me tiño el pelo rubio’. ‘No Pamela, queremos a alguien rubia, no queremos a alguien morena’.

“Entonces yo buscaba mi pega, iba para allá, después me iba a otro casting. A veces cuatro horas para que se abriera otro casting y yo hacía la fila, no comía nada. Mal. Pero porque yo quería trabajar y ser modelo en ese momento. Después ya me gustó más la tele y me gustó obviamente la plata que se pagaba y ahí empecé todos los días y me metí a todos los concursos donde salí segunda.

“Pero los cabros no son así como tan ‘oye, quiero esto, voy a hacer esto’ porque obviamente uno también les da casi todo. Si es mi culpa”

Saavedra: “¿Tú sientes que de pronto ha sido como tu culpa darles las cosas en bandeja a tus hijos?”

Díaz: “Sí, porque en general cuando uno se queja, te quejas porque más encima yo los enseño y yo los educo. Pero en general siempre les facilitas todo y obviamente, si tienes, tratas de darles la vida un poco más fácil. Tienen muchas más oportunidades que tienen otras personas.

“Pero lo bueno que tengo con la Trini es que yo soy su mamá, no soy su amiga. Nos llevamos bien, conversamos, no somos mucho de abrazos porque yo soy un poco fría. Estoy criada un poco así, mi mamá también, para el Año Nuevo es como ‘ya, ya, listo, chao’”

Saavedra: “Yo no te imagino así como ‘mamá, te amo’. Cero”

Díaz: “No. Con la Pascuala (su hija menor, de cuatro años) a lo mejor porque yo ya estoy más vieja y la Pascuala duerme conmigo… ¿Puedes creerlo?”.