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Glamorama
Gonzalo Jara en una foto de archivo tomada de la web. Roxana Luengo en una foto que compartió en su Instagram @maka_luengo en 2017.

«Nunca pensé que él era una persona sin alma, sin corazón. Me duele que no vea a su hija y menos aporte económicamente…»: esposa del ex seleccionado Gonzalo Jara lo demandó por pensión alimenticia

Autor: C. F. R. / 21 junio, 2021

«Es triste porque ves a un ídolo, con una camiseta que jugó por Chile, fue tremendo, ¿y ahora…? Lo desconozco totalmente. Nunca pensé que él era una persona sin alma, sin corazón», afirma Roxana Maka Luengo sobre Gonzalo Jara.

La profesora de educación física está separada de hecho pero aún legalmente casada (el matrimonio fue en 2005) con el futbolista top y ex integrante de La Roja, llamado también «Jarita» y quien, durante la Copa Amércia 2015, protagonizó el episodio conocido como «el dedo de Jara».

Luengo hizo público, a través de una conversación en vivo por Instagram con la periodista Cecilia Gutiérrez, que demandó por pensión alimenticia al jugador y entregó un testimonio de lo que ha vivido en los dos últimos años.

«Me dejó cuando mi guagua tenía un mes y medio… Se fue a México y nunca más volvió. De mi hijo mayor se desentendió y a la guagua la ha visto tres veces en estos dos años», dice la pedagoga.

Luengo cuenta que vive en un departamento de su marido en Chile junto a su hijos Nicolás, de 20 años (producto de una relación anterior de Luengo y a quien Jara crió desde los dos años); Lucas, de doce, e Ignacia, que está por cumplir los dos.

La ex mujer del deportista que juega en México, donde tiene nueva pareja, afirma que «esporádicamente cada dos meses me manda un poco de dinero» y que Jara «bloqueó» todo contacto con ella.

Estas son partes seleccionadas y ordenadas por tema del relato que Roxana Luengo realizó en la entrevista con la periodista. La conversación completa se encuentra disponible en la cuenta Instagram @ceci.gutierrez:

«Quedé embarazada de Ignacia en un momento súper complicado de nuestro matrimonio, un mes que estuvimos súper mal y él dijo ‘me voy a ir de Chile y estamos separados’.

«En ese tiempo yo ya estaba embarazada. Me di cuenta cuando tenía un mes y medio. Seguimos en la relación, aguantando.

«Yo volvía en pro de la familia, para que él mantuviera a mis hijos en una buena calidad de vida, siempre pensando que podía estar con él.

«Tuve acá a Ignacia. El estaba jugando por la Selección y vino al otro día que tuve a la Ignacia. Ella tenía un mes y medio y él no me habló de un día para otro. Pasaron tres días y yo ‘¿qué te pasa, Gonzalo?’. ‘Estamos terminados, tú estás allá y yo estoy acá’.

«El me dejó cuando mi guagua tenía un mes y medio. En un momento de tu matrimonio que estás muy mal y tu señora tiene un bebé, no dejas a tu mujer. El se fue a México y nunca más volvió. Y si vino, ha venido dos veces a ver a su Lucas. De mi hijo mayor se desentendió y a la guagua la ha visto tres veces en estos dos años.

«Diciembre, enero no me mandó un peso. Su excusa fue ‘no tengo club’. Esporádicamente cada dos meses me manda un poco de dinero.

«He sufrido. Yo tenía mi dinero ahorrado y todo lo tuve que usar para mi casa y no se me cae un pelo».

Cecilia Gutiérrez: «¿Presentante una demanda de pensión?»

Roxana Luengo: «Sí»

«Le dije ‘por favor mira tu correo porque te están enviando mails para que lleguemos a una mediación’. ‘No, yo no veo mis correos’. A él no le importa, él tiene secretaria. ‘Por favor míralos, porque antes que lleguemos a una demanda tenemos que llegar a una mediación’.

«Fueron tres mails que le enviaron y al final contestó que se iba a presentar con su abogado… Y el abogado de la mediación le dijo ‘esto es una mediación, no puede haber un abogado de por medio’. Le dieron fecha, no se presentó y me bloqueó de WhatsApp y ahí no volví a hablar con él (en marzo).

«‘¿Qué eres tú? Si solamente eres la mamá de los niños. ¿Me ayudaste a pagar el departamento?’. Ese fue su último comentario y me boqueó.

«A Lucas le habla cada cuatro días, cada una semana y lo último fue hacen dos semanas que le habló. Le dije a Luquitas ‘dame tu teléfono’ y le revisé la conversación. Me salí de mis cabales y le escribí (a Jara) que cómo no le daba vergüenza decirle a mi hijo te amo si en dos semanas no le habla, y que ‘¿con 300 mil pesos van a vivir? Y más encima me bloqueas’.

«Lo han tratado de buscar. Ha venido dos veces a ver a Lucas y nada más. Le dije que sí, salió dos horas con el niño, le fue a cortar el pelo.

«Muchas veces conversé con Gonzalo, pero es una persona súper cerrada. Tengo los mensajes. Hablé de buena forma, de mala forma, lo traté mal, le hice ver muchas cosas, pero nunca entiende.

«¿Por qué yo hago esto? Para que sienta o piense y de alguna manera llegar a él, a su corazón, a su cabeza. Porque los niños no se mantienen con un llamado cada dos semanas, como llama a Lucas. Gracia a Dios tengo a mis papás y a mis amigos que han sido un soporte con mis hijos.

«Lo he llamado llorando, le he dicho tú puedes vivir una vida rica. Es rico vivir saliendo, no pasando una y otra cosa con hijos en un departamento. El vive la vida, entrena, sale a comer, se divierte (la periodista menciona fotos en Instagram de Jara con su polola en el Caribe). Le pedí apoyo moral, contención, ‘dale, tú puedes, estás en una pandemia’.

«Estudié y me saqué la mierda con mi hijos para tener un futuro mejor con él, para ayudarlo cuando dejara de jugar.

«Yo no quiero lujos, no quiero andar trayendo a mis hijos con lujos. No estoy pidiendo para mí, para comprarme cosas, con lo que tengo me basta y me sobra. Lucho por mis hijos.

«Dos meses que no paga gasto común. Estoy realmente en una situación grave, me encuentro súper abandonada también por parte de la familia de él, (de la cual) nunca sentí apoyo. Y él no entiende.

«Estoy sacando la voz por mi hija, mis hijos, por ellos. Yo gracias a Dios estoy bien física y sicológicamente, me encuentro una mujer con mucho potencial, soy fuerte, porque otras personas se enferman, caen en depresión. Gracias a Dios yo no.

«Me duele mucho que su padre no vea a su hija y menos aporte económicamente.

«Estoy casada legalmente. Estaba haciendo trámites para yo pedirle el divorcio. Pero lo primero es que tiene que velar por sus hijos, enviarme lo que corresponde, pagar lo que corresponde. No corresponde que me pida las cuentas y que un mes pague y otro no y estar yo cubriendo.

«A mis hijos les han faltado muchas cosas. Dentista. A mi hijo mayor le duelen las muelas, le dije ‘hijo, tengo que cubrir en otras cosas’. Saqué a la niña del jardín porque él ya no paga.

«El año pasado me acostaba y me levantaba llorando. Siempre se lo dije, ‘yo voy a hablar’ y su respuesta era ‘¡habla, …!’, no lo puedo reproducir. Pero basta de que nos callemos. Y le dije ‘yo lo voy a hacer público’.

«Mi intención no es hacer daño, lo que quiero es respeto, lo que corresponde y quiero hacerle entender a él. No estoy mintiendo.

«Le dije ‘¿por qué borraste la foto de tu hija de Instagram? ¿Cuál es el problema? Yo no te iba a meter a una hija en un matrimonio’, como he escuchado a algunas personas que yo le metí a la niña. Imposible.

«Es triste porque ves un ídolo, con una camiseta que jugó por Chile, fue tremendo, ¿y ahora?

«Lo desconozco totalmente. Nunca pensé que él era una persona sin alma, sin corazón.

«Esto viene hace casi un año, casi un año que no aporta. Se va a solucionar, tengo mucha fe en Dios. La ley va a caer tarde o temprano. Y si él tiene algún problema que me lo diga, pero que no se esconda, que no sea una persona que hable por detrás, a sus compañeros que su hija no es su hija. Eso no se lo voy a perdonar nunca».